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Reportaje:

Primer aviso a Rossi y Gibernau

La FIM advierte al piloto español y al italiano de que lo ocurrido en Jerez "no debe repetirse"

Primer aviso. Ayer, en Estoril, donde este fin de semana se disputa el segundo gran premio de la temporada, el de Portugal, se conoció que el presidente de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), Francesco Zerbi, había mandado una carta por correo privado a Valentino Rossi y a Sete Gibernau para comunicarles que no se podían repetir hechos similares a los de Jerez. Curiosamente, Rossi confesó no saber nada de este asunto. Gibernau, por contra, reconoció haber recibido la misiva.

"Lo sucedido no puede ni debe repetirse y no debe dejaros sentimiento de revancha o de rencor". Así se dirigió Zerbi a ambos pilotos. Enterado de la existencia de esta carta, Fausto Gresini, ex piloto y ahora director del equipo Telefónica Movistar Honda, el de Gibernau, difundió a su vez una carta pública en la que mostraba su perplejidad por la carta del presidente. "Creo que en la carta se trata igual a Sete y a Valentino, como si Sete tuviera alguna responsabilidad en los hechos... Considero que es contradictorio que el presidente diga que no tiene nada que reprochar desde el punto de vista reglamentario y después advierta de que lo sucedido en Jerez no debe repetirse. Estamos lejos de que todos los pilotos tengan los mismos derechos"

"Estamos lejos de que todos tengamos los mismos derechos", dice Gresini, el jefe de Sete

En una semana no hay tiempo para que las aguas vuelvan a su cauce normal. La batalla entre Rossi y Gibernau sigue tan viva como en la última curva en la que se decidió la carrera de Jerez, el pasado domingo, que ha levantado la suficiente polémica como para que haya tenido que intervenir la autoridad. Ayer, el corredor italiano insistió en la legalidad de su acción -entró por el interior y en su trazada tocó a Sete y le obligó a salirse de la pista- y se sorprendió por los dolores que sufre el español en su hombro izquierdo.

"Puede que sea porque ya le operaron en este hombro anteriormente", indicó Rossi intentando dar seriedad a su declaración, pero sabiendo cómo se interpretarían sus palabras, "pero no esperaba que el contacto hubiera sido tan serio para él", agregó, en un claro reconocimiento de que al final de la prueba de Jerez no se interesó en absoluto por el estado físico de su rival. "En el momento en el que nos tocamos íbamos muy despacio, a unos 70 km/h. Fue un toque muy suave. No entiendo que le produjera tanto dolor en la espalda".

El final de la primera carrera del Mundial en la categoría de MotoGP es, como no podía ser de otra manera, el tema estrella en el paddock del circuito de Estoril. En privado, la mayor parte de los responsables de los equipos y los mismos pilotos creen que Rossi acometió una acción arriesgada, pero que aprovechó el hueco, mínimo, que le había dejado Gibernau. Por tanto, el veredicto general es que la acción fue legal, aunque rozara los límites de lo incorrecto.

Mientras tanto, Gibernau sigue guardando silencio. Ayer se escudó en el hecho de que debía recibir asistencia médica en su hombro izquierdo para retrasar su llegada al circuito de Estoril y no acudir, así, a la conferencia de prensa preceptiva de los jueves, en la que iba a tener que sentarse junto a Rossi.

"En mi maniobra", agregó Rossi, "no hay nada que sancionar. Si Sete se hizo daño fue por pura mala suerte. Entiendo que esté enfadado. Pero lo que yo quisiera es que el domingo estuviera ya al 100% de su capacidad física para que pudiéramos librar otro duelo en la pista, porque en estos momentos es un piloto que va muy fuerte". El italiano ha ganado los últimos cuatro años en Portugal y aspira a su quinto triunfo consecutivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de abril de 2005