Reportaje:

Una vida a la carrera

Joan Turné intentará batir hoy en el Medio Maratón de Madrid su propio récord mundial de pruebas disputadas

Entre los más de 10.000 participantes que van a correr hoy el V Medio Maratón Villa de Madrid, Joan Turné es el único que tiene premio asegurado. Pase lo que pase, llegue el primero o el último, este corredor catalán nacido en Vilafranca del Penedés en 1962 inscribirá su nombre y el de esta carrera en el Libro Guinnes de los récords y en los registros de las asociaciones de atletismo de Madrid, España y el mundo. Alrededor del mediodía de hoy, Joan Turné batirá su propio récord del mundo de medios maratones corridos.

Turné, que está casado y tiene una hija de 11 años, ha participado y terminado 486 carreras, cada una con los 21.097 metros reglamentarios, en los cinco continentes. Contabiliza más de 10.000 kilómetros en sus piernas sólo en competición, entrenamientos aparte. "Corro un mínimo de tres y un máximo de cuatro días a la semana", cuenta. Este atleta, que siempre corre orgulloso con la camiseta verde de su club, el Penedés, no se cansa de repetir su condición de amateur y resta importancia a su marca, que aumenta en cada carrera.

El atleta catalán ha participado en 486 competiciones de los cinco continentes

Llegar a poseer este récord fue "pura casualidad", según dice. Era el año 1997 y a su director técnico, Juan Luque, se le ocurrió que difícilmente alguien podía llevar disputadas más de 300 carreras como él. Y se puso a indagar. Tenía razón. En ninguna federación local, regional, nacional o internacional se tenía constancia de nadie con estas cifras. Así que registró su marca, que todas las federaciones homologaron. "Mi vida cambió", reconoce. "Pasas del absoluto anonimato a ser más mediático. Pero con toda la modestia, uno no deja de ser un atleta popular".

Lo cierto es que, gracias a esta marca, Turné tiene "ventajas". Un ejemplo: cuando era joven se pasaba el año ahorrando para ir a correr por medio mundo. "Con el récord, me invitan a un montón de sitios". Así ha viajado a Hong Kong o México, por ejemplo. Ser conocido en este mundillo también le ha brindado una de sus mejores experiencias hasta ahora: llevar la antorcha olímpica. Tres minutos de gloria en Barcelona. "Pensaba que no iba a ser para tanto, pero se me pusieron los pelos de punta".

Empezó corriendo en el colegio cuando tenía 10 años. Ya no puede vivir sin hacerlo. "Cuando crecí alternaba trabajo y estudio, pero tuve que sacrificar algo. Fue el deporte. Pero no me sentía bien, me faltaba algo. Siempre he sido muy activo, así que empecé a correr para desconectar. De ahí pasé a correr por correr, por participar".

"Nunca me he planteado ser profesional", afirma convencido. A pesar de que en su juventud ganó algunas carreras y llegó a ser campeón universitario de Cataluña, es "100%" aficionado. "Disfruto corriendo, simplemente me gusta. Llevo 34 años haciéndolo y tengo esa ilusión". ¿Y qué le aporta correr? Le sobran los argumentos: "Combate el estrés de la vida diaria, te sientes mejor con la gente que te rodea, es una inversión barata y muy rentable, mejora la capacidad cardiaca, el intercambio de aire en los pulmones...". Podría seguir durante un buen rato. Por si esto fuera poco, Turné cuenta con el apoyo incondicional de su mujer y su hija, que, por otra parte, también se benefician de los viajes que le salen al corredor.

Un ciclista acompañará a Turné durante la carrera de hoy con un cartel anunciando el récord que se está batiendo. En cuanto cruce la meta, tendrá que irse corriendo a Vilafranca. Mañana trabaja. Es director comercial de una empresa de su tierra. Por si no estuviera suficientemente ocupado, ha sido nombrado asesor deportivo de Unicef, la organización de la ONU para la infancia, y, además, imparte conferencias.

En esas charlas anima a los jóvenes a practicar deporte. Y no se olvida de su papel en Unicef. "A través del deporte se puede hacer mucho por los niños. El deporte es un sistema de integración en la sociedad de vital importancia. Está comprobado. Ya los antiguos egipcios lo practicaban, y qué decir de los griegos", señala. A pesar de su aspecto amable, también critica cuando le parece oportuno: "En este país la educación física está subvalorada. En los centros siempre hay una asignatura, pero es marginal. Debería ser más importante", reclama.

Es su filosofía. Corre al margen de las marcas. "No creo que llegue entre los 5.000 primeros [en la carrera de hoy]". Lo importante es participar. Afirma que no tiene una carrera favorita. "Todas son especiales. Cualquiera que organice un grupo de gente aficionada merece la pena".

Estos días de visita en Madrid, Turné ha observado una cosa: la capital no es la mejor ciudad para los deportistas. "No hay sitios para correr. El Retiro y poco más". No es el caso de su pueblo, en el interior de Cataluña. "Elijo cada día si quiero carretera o campo. Es un lujo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de abril de 2005.

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