Ridao critica las tesis que rigen el cuarto centenario del 'Quijote'

El ensayista participa en unas jornadas sobre la obra de Cervantes

Para el diplomático, ensayista y embajador de España ante la UNESCO, José María Ridao, la forma de abordar el cuarto centenario del Quijote adolece de los mismos errores que los cometidos durante los estudios realizados en el tercer centenario. "En ambos casos fueron proyectos gubernamentales que pretendieron arrancar la respuesta de qué significa el Quijote a los lectores".

Esta tesis vertebró su intervención en las jornadas Cervantes y la edad conflictiva, que terminó ayer en Sevilla y que se enmarcaba en el Congreso Internacional El Quijote, taller de existencialidad. Su conferencia trataba acerca del significado de los centenarios del Quijote. La celebración del cuarto centenario de la publicación del Quijote repite, en opinión de José María Ridao, los mismos errores de planteamiento que tuvo la acontecida en 1905.

"El cuarto centenario está levantando un enorme interés, pero no podemos perder de vista que estamos hablando de un proyecto gubernamental", dijo José María Ridao. "En este sentido", apuntó, "la primera idea que me viene a la mente es que, en gran medida, la política cultural de nuestro país no es distinta de la del resto de Europa. Se basa en la celebración de los centenarios".

Para Ridao, el principal problema que tuvieron las reflexiones de 1905 fue la pregunta de partida que plantearon: ¿Qué significa el Quijote? "La respuesta a esta pregunta es algo en lo que los poderes públicos no pueden meterse. No existe una única lectura de la obra. Cada aproximación es única y propia", afirmó el pensador. "Lo peor es que esa misma pregunta es la que marca el rumbo de la presente celebración".

Para el diplomático, el hecho de que sea el Gobierno quien promueva la celebración levanta serias dudas. "Está claro que estos acontecimientos despiertan el interés en el ámbito del mundo académico e intelectual", explicó a un aforo que casi en exclusiva se componía de profesores e investigadores universitarios. "Pero no sé si se corresponden con un movimiento de la sociedad".

Ridao fue más lejos y alertó acerca de los peligros que, en su opinión, encierra la implicación de los gobiernos en la reivindicación de hechos culturales. "No se aleja de lo que hizo Milosevic en Yugoslavia", advirtió acerca de la posible deriva de estas políticas a tesis nacionalistas: "La recuperación de una memoria a la que se le adhieren importantes dosis de invención".

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José María Ridao afirmó que la tendencia de asumir paradigmas de la cultura como herramientas nacionalistas ya se dio durante la celebración del tercer centenario del Quijote. España acababa de vivir una de sus peores crisis con la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico en 1898. "Este hecho", cree Ridao, "pudo marcar la reivindicación de una obra que justificaba a España ante un mundo nuevo y tecnificado. Es lo que permitió decir a Unamuno aquello de 'vosotros tendréis la ciencia, pero nosotros el libro más esplendoroso de todos'". Ridao también apuntó la idea de que el desastre del 98 y la necesidad de reafirmación nacionalista posterior de parte de la intelectualidad española fueran las razones principales de celebrar la publicación del primer tomo y no de la novela completa, que vio la luz en 1615.

El resultado de los análisis del tercer centenario fue el de la identificación de la novela de Cervantes con el "pensamiento más ultramontano español" de carácter nacionalista. "Cuando lo que de verdad plantea hoy el Quijote es la crítica a los géneros literarios preestablecidos y una tradición de tolerancia en nuestro país que demuestra que hay formas distintas de mirar al pasado. Esa debería ser la verdadera lección a extraer".

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