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Deloitte revela que las auditorías de FG Valores ardieron en el Windsor

Anticorrupción requirió los documentos en la investigación sobre la venta a Merrill Lynch

Los soportes documentales sobre una autoría al Grupo FG, que la Fiscalía Anticorrupción pidió a la auditora Deloitte justo un día antes del incendio del edificio Windsor de Madrid, se quemaron en el siniestro, según la respuesta de Deloitte al fiscal encargado del caso. Su presidente, Carlos González, confirmó que la documentación se perdió en el incendio y que de la misma no existe copia al haber transcurrido los más de cinco años que la auditora está obligada a conservarlos. La Fiscalía solicitó estos documentos en la investigación abierta por la venta de FG Valores a Merrill Lynch.

Dentro de las diligencias abiertas el pasado enero a FG Valores, (sociedad fundada por el presidente del BBVA Francisco González y vendida a Merrill Lynch en 1996) Anticorrupción reclamó a Deloitte que le enviase los "soportes documentales" de una auditoría realizada por la firma de Arthur Andersen -con la que Deloitte se fusionó después- al Grupo FG en 1994.

La petición la formuló el fiscal el 11 de enero, justo un día antes del fatídico incendio que destruyó por completo el edificio Windsor, en el que la consultora tenía sus oficinas centrales en España y del que ocupaba todas las plantas excepto tres. Sin embargo, fuentes de la consultora comentaron que desde el miércoles 9 de enero ya tenían los documentos en el edificio Windsor. "Hasta el lunes 14 no llegaba el responsable de esta información, por lo que se dejaron en su despacho y ardieron el sábado".

El pasado 8 de marzo Deloitte respondió lacónicamente a Anticorrupción que "no disponía" de la documentación solicitada, pero no dijo si ésta desapareció en el incendio, o cuál era el motivo que impedía la entrega. Anticorrupción, el mismo día, remitió a Deloitte un segundo oficio en el que le pedía que explicase los motivos por los que no disponía de dicha documentación.

Las fuentes consultadas explicaron que los "soportes documentales" con los que se confeccionó la auditoría eran del año 1994 por lo que, dada su antigüedad, Anticorrupción abrigaba aún la esperanza de que se encontrasen en algún archivo o almacén de documentos en el exterior del edificio. Sin embargo, la contestación definitiva, que llevó en mano al fiscal Anticorrupción un emisario de Deloitte, señalaba que la documentación se encontraba en la planta 23, preparada para ser remitida a la Fiscalía el lunes 14 de febrero. El incendio comenzó en la planta 21, por lo que debió arder en los primeros momentos. El emisario de Deloitte explicó al fiscal que el socio de la firma en cuya mesa estaba la documentación podía ratificar lo sucedido en una declaración pero la Fiscalía no le ha citado aún.

Al día siguiente de la catástrofe, la auditora Deloitte aseguró que la información de sus clientes no había sufrido daños porque estaba en copias informáticas de seguridad. Ayer, sin embargo, el presidente de Deloitte, Carlos González, manifestó en el Foro Abc que los papeles solicitados se perdieron en el incendio y que de los mismos no existe copia física ni informática. Al tiempo, recordó que la auditoría, "que no presentaba ningún tipo de salvedad" no tenía obligación de conservarlos porque ya han transcurrido los cinco años a que obliga la legislación vigente.

Según fuentes fiscales, lo que interesaba a Anticorrupción no era la auditoría en sí sobre todas las empresas el Grupo FG, ya que ésta "se puede obtener por otras fuentes" (sobre todo porque ha sido solicitada a la CNMV y a Merrill Lynch), sino los soportes documentales utilizados para confeccionarla que son los que se han perdido.

El pasado 21 de febrero, Anticorrupción abrió unas "diligencias informativas" para esclarecer la venta de la sociedad FG Valores y las posteriores actuaciones supervisoras de la CNMV "por si de ello pudiera derivarse algún tipo de infracción penal".

Las diligencias pretendían recabar información para esclarecer lo ocurrido en la CNMV y los hechos investigados tras conocerse las cartas que habían sido enviadas por Merrill Lynch al organismo dando cuenta de posibles desfases contables en FG.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de abril de 2005