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Hallados dos cadáveres, uno apuñalado y otro carbonizado, en una casa incendiada en Mijas

La Guardia Civil ha detenido a un amigo de los fallecidos en relación con los hechos

Los bomberos de Mijas se encontraron ayer con una escena inesperada cuando acudieron a sofocar un incendio en una casa de una zona rural de Mijas. A unos cien metros de la vivienda, se hallaba el cuerpo de un hombre, al parecer británico, con varias heridas de arma blanca. En el interior de la casa encontraron un cadáver carbonizado, presumiblemente el de su mujer. La pareja, de unos 60 años, regentaba un pub en el barrio de Los Boliches, en Fuengirola. La Guardia Civil ha detenido y tomado declaración a un hombre, al parecer amigo de los fallecidos.

El primer retén de bomberos llegó a las 6.20 al lugar de los hechos, en la zona rural de La Atalaya. En el camino de tierra que lleva a la casa, de madera de dos pisos, se hallaba el cuerpo del hombre, que había dejado un pequeño reguero de sangre. Una vez sofocado el incendio y durante las tareas de desescombro, apareció un segundo cadáver, irreconocible al estar carbonizado, aunque las primeras hipótesis apuntan a que correspondería a la mujer del primero. Los bomberos percibieron un fuerte olor a disolvente en el interior de la casa, que se habría utilizado para iniciar el fuego, según Efe.

Aunque aún no hay datos oficiales acerca de la identidad de ambos fallecidos, se trataba, según los vecinos, de un varón británico llamado Lawry y de su mujer, alemana, llamada Laura, ambos de unos 60 años. La pareja, que vivía en la zona desde hace varios años, tenía un pub de estilo inglés en el barrio de Los Boliches, en Fuengirola, llamado Patsy´s Parrot, que ayer a mediodía se encontraba cerrado. La casa estaba cerca del río de las Pasadas, en un paraje donde abundan los diseminados habitados por extranjeros, en su mayoría británicos. De hecho, sus vecinos más cercanos viven en varias caravanas asentadas en la zona.

Un detenido ebrio

El subdelegado del Gobierno en Málaga, Hilario López Luna, confirmó a la prensa que los agentes de la Guardia Civil que se acercaron a la casa detuvieron a un hombre, de nacionalidad extranjera, que fue llevado a las dependencias del Instituto Armado para ser interrogado. Sin embargo, el hombre no pudo declarar en un primer momento al encontrarse completamente ebrio, según fuentes de la investigación. Al parecer, el detenido es amigo de la pareja y, según los vecinos, pasaba largas temporadas en su casa.

Uno de ellos, el británico Gary, relató que se encontraba durmiendo cuando otro vecino de la zona, que se había percatado del incendio, tocó el claxon para despertarlo. Según Gary, el hombre del coche y el que posteriormente fue detenido trataron de apagar el fuego con una manguera, sin éxito. También trataron de avisar a los bomberos, aunque no consiguieron explicar la zona del incendio, al ser un paraje rural y no dominar el castellano.

El dueño del coche condujo hasta una venta cercana, la sede de la asociación de vecinos, de La Atalaya, La Macorra y La Veguilla. Su presidente, Antonio Moreno, avisó a emergencias, y se dirigió al lugar de los hechos, donde vio el cadáver de un hombre que parecía Lawry, boca abajo y a medio vestir. Según Moreno, el fallecido sólo llevaba puesta la camisa, que había quedado enganchada en el alambre de la valla que separaba el camino de una plantación de naranjos y aguacates. Los vecinos dijeron desconocer que la pareja tuviera problemas entre ellos o con terceras personas, aunque al parecer la mujer tenía problemas con el alcohol.

La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Fuengirola, que se encontraba de guardia, levantó poco antes de las 11.00 los cadáveres, que fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense de Málaga, donde se practicarán las autopsias. La policía judicial de la Guardia Civil examinó la casa, que quedó reducida a cenizas, durante toda la mañana, en busca de pruebas. A mediodía, retiraron un Fiat Punto, al parecer de alquiler, y un todoterreno Toyota con el volante a la derecha y matrícula inglesa. Ambos vehículos se encontraban frente a la casa.

El suceso de ayer se suma a la lista de muertes violentas producidas en la provincia de Málaga en los últimos meses. Hace dos semanas, un hombre que apuntaba con un arma a una mujer murió en Coín a causa de los disparos efectuados por un agente de la policía local. En enero, un italiano falleció de un disparo en Marbella, presuntamente en un ajuste de cuentas entre bandas mafiosas. Un mes antes, un peluquero y un niño murieron acribillados en la misma localidad, también a manos de la delincuencia organizada. En octubre, un hombre perturbado mató a golpes a su hermano en Málaga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de marzo de 2005