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La policía interrogará a 30 personas que estaban en el Windsor el día del incendio

Los bomberos atribuyen a un efecto óptico la grabación de dos figuras

La policía tiene la convicción de que el voraz incendio del rascacielos Windsor de Madrid, ocurrido el pasado 13 de febrero, tuvo un origen fortuito "ante la ausencia de indicios" de que el siniestro fuese intencionado, según fuentes de la investigación. No obstante, los encargados del caso van a interrogar en los próximos días a unas 30 personas que estuvieron en el rascacielos en las horas próximas al momento en que se declaró el fuego. Esos empleados son parte de los 150 que el día de los hechos entraron y salieron del edificio.

El volcado de datos de la caja negra de la torre Windsor ha permitido determinar que el día del incendio, pese a ser sábado, hubo unas 150 personas trabajando en el enorme complejo de oficinas situado junto al paseo de la Castellana. Muchas de estas personas tenían permiso para poder acceder al rascacielos tanto de día como de noche, razón por la cual disponían de una tarjeta electrónica especial.

Tras cribar los datos referidos a esas 150 personas, la policía ha determinado que unas 30 personas pudieron estar en el Windsor en una franja horaria en la que pudo haberse iniciado el fuego. Lo que intentan determinar los investigadores es dónde estaba cada uno de estos empleados y qué hizo durante el tiempo que permaneció en el rascacielos. "El objetivo es recopilar la mayor información posible; no es que haya ninguna sospecha contra estos empleados", advierten las fuentes informantes.

Entre las últimas personas en salir del Windsor poco antes de que se declarase el incendio hay una mujer, llamada Eva, que estuvo trabajando en la planta 21ª hasta las 23.00 del sábado, 12 de febrero, es decir, hasta minutos antes de que las alarmas avisaran de que en ese piso se había desatado el incendio que finalmente consumió la torre. Esta empleada de Deloitte, responsable del servicio de riesgos laborales, ya prestó declaración ante la policía hace tres semanas.

Los encargados del caso también están interesados en tomar declaración a los responsables de unas empresas de fabricación de pinturas que tenían su sede en el edificio siniestrado. El objeto de esta investigación es aclarar si estas empresas guardaban muestras de pinturas o barnices que pudieran haber actuado como acelerantes de las llamas. La policía también cree que la rápida propagación de las llamas por todo el edificio se debió a un cúmulo de factores, entre ellos la supuesta impericia de alguno de los empleados, la obsolescencia de los sistemas contraincendios, la escasa presión de los conductos de agua, etcétera.

Registros informáticos

La Comisaría General de Policía Judicial ya ha entregado a la Brigada Judicial de Madrid todos los datos extraídos de los registros informáticos del Windsor. Las fuentes informantes consideran que las pesquisas estarán finalizadas dentro de un mes, tiempo en el que calculan que podrán hacer el cruzado de datos y la toma de declaración a las 30 personas que serán citadas a declarar.

La firma Deloitte, la compañía más afectada por el incendio, ya que ocupaba 20 de las 25 plantas del inmueble destruido, encargará un informe pericial para intentar conocer cuáles fueron las causas del incendio y por qué las llamas se propagaron con tal virulencia.

Deloitte no oculta su interés por conocer los motivos concretos del incendio que le dejó sin sede central, pero que no ha impedido que siguiera atendiendo a sus clientes. Esta firma se ha instalado en Torre Picasso, donde ha alquilado 14.000 metros cuadrados, que se distribuyen entre 15 plantas.

Por último, un informe hecho por los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid sobre la grabación de un videoaficionado en la noche del incendio, en el que se veían las siluetas de dos personas en la planta 12ª del Windsor, apunta a que se debe a un reflejo óptico que daba la "sensación" de que las personas estaban dentro del rascacielos.

El informe señala que la composición de la fachada del Windsor permitía ver reflejados otros edificios dependiendo del ángulo de visión, y añade que desde donde fueron tomadas las imágenes "es totalmente posible" observar un punto situado en la parte sur del edificio de Seguros La Estrella (sito junto a la torre siniestrada) "dando la sensación que [las personas] están en el interior del edificio Windsor". Fuentes policiales insistieron ayer en que el dictamen de los expertos de la Comisaría General de Policía Científica es concluyente sobre las imágenes captadas por un videoaficionado: no están manipuladas y en ellas se aprecia lo que parecen ser dos personas, "de carne y hueso", que llevan un casco y una linterna muy similar a los que usan los bomberos. Por eso, sospechan que se trata de bomberos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de marzo de 2005