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Reportaje:FÚTBOL | 26ª jornada de Liga

Luxemburgo castiga a Guti

El entrenador recela de la lesión del canterano y le manda al banquillo

El técnico del Madrid, Vanderlei Luxemburgo, anunció ayer que Guti será suplente contra el Betis. El brasileño no habló de castigo, pero, según fuentes del vestuario, la decisión de mandar a Guti al banquillo el día en que podía reemplazar a Zidane, lesionado, responde al disgusto del entrenador con un jugador al que siempre ha preferido tener en barbecho.

Después de dos meses de convivencia, la desconfianza entre Luxemburgo y Guti comienza a manifestarse. Primero, el preparador no contó con él porque no le pareció que encajara en su ideal de medio centro. Ahora duda del jugador porque en el entrenamiento previo al viaje a Riazor, el viernes pasado, se retiró alegando una contractura en los músculos "isquiosurales" derechos. Estas palabras emplearon los médicos del club para constatar la dolencia. Luxemburgo, sin embargo, considera que Guti podría haber estado en A Coruña. Observa que el futbolista hizo casi todo el entrenamiento y sus manifestaciones de dolor se produjeron a partir del momento en que tuvo el peto de los que no juegan. La coincidencia alertó a Luxemburgo, que es un hombre quisquilloso con su autoridad.

Ayer, Guti volvió a entrenarse con normalidad. Pero Luxemburgo es receloso. "Guti", dijo el técnico, "todavía tiene un problema en la pierna, así que se va a quedar en el banquillo". En su lugar jugará Solari, que viajó a A Coruña y jugó, en palabras del técnico, "con un problema en la tripa".

Es raro el jugador del Madrid que en la última semana no ha padecido fiebres, ataques virales, contracturas, desajustes digestivos, artritis o esguinces. Pero Luxemburgo desconfía de Guti.

Hasta la llegada del entrenador suramericano, Guti fue el mejor futbolista de campo del Madrid en lo que iba de temporada y su presencia en el equipo no se discutió. El media punta, que oficia de segundo capitán por detrás de Raúl, se había hecho un lugar en el equipo y jugaba con más o menos regularidad desde la temporada 2002-03, cuando fue decisivo en los últimos partidos, los que llevaron al título. Esta campaña -quitando tres partidos con Camacho-, Guti se afianzó como medio centro. Pero ahora Luxemburgo le ha devuelto a un papel irrelevante después de hacerlo jugar como media punta, punta y medio centro, en un circuito que denota dudas. Un meneo al que no ha estado sometido ningún jugador de la plantilla, salvo Guti.

El técnico -aparte de los siete minutos contra la Real Sociedad, en los que el canterano resultó decisivo con un pase a Ronaldo que terminó en penalti- no le dio ninguna oportunidad. Le mandó al banco en favor de Gravesen, que recibió el premio de la titularidad automática, y sólo recurrió a él como instrumento ocasional, como ante el Athletic, para sustituir a Raúl.

Ante el Betis, el Madrid sigue restringido por las bajas. Aquejado de gripe desde la semana pasada, Raúl no salió al campo. Zidane, con un golpe, permaneció bajo supervisión de los médicos y los fisioterapeutas. La baja del francés en el carril del diez favorecía la titularidad de Guti. Pero Luxemburgo prefirió a Solari, un jugador que en el Madrid ha funcionado más como extremo que como media punta. Un futbolista regular y disciplinado, poco susceptible de responder con la rebeldía de la displicencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de marzo de 2005