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COLUMNA

Encuestas

Desde hace unos años, coincidiendo con el Día de Andalucía, se dan a conocer una serie de sondeos políticos y económicos. Esta semana, la Confederación de Entidades para la Economía Social de Andalucía ha dado los suyos. Una encuesta, la de Cepes Andalucía, que el pasado año se ganó el respeto. Fue, con mucho, la que más se aproximó a los resultados que se dieron en las elecciones generales y autonómicas del 14 de marzo (Ej.: al PSOE-A le otorgó un porcentaje de votos del 48% y obtuvo un 50,38; al PP un 34% y obtuvo el 31,78). Fue la más aproximada. Esperemos que, en esta ocasión, se equivoque, ya que si acierta, aunque sea por aproximación, las consecuencias del viaje de Arenas a Andalucía y su donación a las ONG no se van a tapar por mucho que se distorsione el viaje a Cuba del Presidente de la Junta.

No es razonable que Javier Arenas, al año de ser repatriado, haya logrado que la intención del PP pase del 31,78 al 30,8; que haya perdido la imagen que tenía como ministro y que el porcentaje de andaluces que piensan que su gestión, como líder la oposición, es mala o muy mala sea muy superior a los que opinan lo contrario.

Una encuesta que no trae buenas noticias para Andalucía. Con una IU cada vez más desorientada, tratando de sumar votos hasta en la mesa del Círculo de Labradores. Un PA que no encuentra la A que le definió en origen como andalucista y que anda todavía buscando la dimisión del acta de diputado de Antonio Ortega o incorporándose a Andaluces Levantaos (por cierto, que Beneroso dice que debería transformarse en un partido político, del PP supongo, pues no creo que vaya a cambiarse otra vez de pantalones), lo que hacía falta es un líder a la baja como Arenas.

En fin que si las cosas son así, tal vez este en su mano remediarlo. Una solución sería que cumpliera la palabra que le dio al cada vez menospoderoso Aznar y, puesto que unió su destino al suyo, se diera una vuelta por Georgetown. Otra que dejara de hacer oposición como el llanero, en solitario, y, en alguna ocasión se felicitara por el acuerdo de concertación social alcanzado por Junta, Sindicatos y CEA o se alegrara por ser los primeros que hemos dicho sí a Europa. Claro que, a lo mejor, es mucho pedir, a quien no sabe estar más que en Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de febrero de 2005