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OPINIÓN DEL LECTOR

Independizarse

Siempre se está hablando sobre por qué los jovenes no se independizan, y es que, vista mi vida, lo raro sería que pudiese hacerlo. Tengo 27 años y vivo con mi novia de 25 en un piso de alquiler en Málaga, aunque nacimos en San Roque (Cádiz). Cuando acabé el instituto elegí estudiar Ingeniería Informática porque pensé que con ella tendría el futuro asegurado con un gran tren de vida. Nada más lejos de la realidad. En 1995 entré en la facultad y pasé tres años en una residencia de estudiantes privada, porque la de la universidad apenas tiene unas pocas plazas. Luego me fui a un piso de VPO que, cosa muy común, fue comprado a nombre de una hija del propietario para alquilarlo sin contrato a estudiantes por un dineral.

Luego llegó mi novia, allá por el 2000 creo, y nos fuimos a un piso en un bloque que, curiosamente, tenía un recibo común a todos los arrendados (estudiantes todos, claro) de luz y agua extrañamente caros. Después nos fuimos a una casa construida en la azotea de otro bloque que tenía el techo de uralita y más tarde pasamos a un garaje habilitado como vivienda. Por supuesto, sin contrato en ninguno de ellos.

Mi novia eligió Historia del Arte y además hizo un máster en gestión cultural. Desde que acabó sólo ha podido trabajar como becaria por 300 euros al mes o incluso sin cobrar porque claro, el dinero se lo daban al hijo del teniente de alcalde o al del portavoz del PSOE, que aunque tenían menos preparación eran gente de alta cuna.

Llevo nueve años en la carrera y parece que con 27 años voy a acabarla. Y eso que la carrera es de tres años. Se podría pensar que no le he dedicado tiempo, pero si comprobamos en la página web de la UMA las características de los titulados de esta Escuela Técnica, veremos que de 3.000 alumnos sólo se titulan unos 125 al año con una edad media de 26 años. Estoy ahí. Quizá, ahora cuando acabe, encuentre un trabajito de esos de 700 y 800 euros mensuales, y con eso podré mantener a mi novia (que no trabaja porque no tiene padrino), comprarme una casa, un coche y tener tres hijos. ¿verdad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de febrero de 2005