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La Generalitat planea un túnel de tres kilómetros entre Badalona y el Vallès Oriental

El futuro de la carretera comarcal B-500 vuelve a ser motivo de debate. La Generalitat quiere convertirla en un acceso más ágil y directo entre Badalona (Barcelonès) y el Vallès Oriental. La antigua B-500 será una autovía con dos carriles de ida y vuelta, que tendrá un túnel de 3 kilómetros de longitud que permitirá atravesar la Sierra de Marina en pocos minutos.

Aunque no hay un calendario de actuaciones fijado, la Generalitat prevé ejecutar la obra a lo largo de la actual legislatura. A finales de este año se prevé acabar el plan para exponerlo al público.

El nuevo proyecto de la B-500 servirá para reducir el volumen de tránsito que cada día circula por el Nus de la Trinitat, y que a horas punta supone colapsos a la entrada y salida a Barcelona y a los municipios del Vallès.El plan tendrá un coste superior a los 50 millones de euros previstos por el anterior Gobierno catalán, ya que el túnel de 900 metros planeado se alargará a casi 3.000. Esta medida prevé reducir el impacto acústico y lumínico que causaba el anterior proyecto a su paso por Tiana (Maresme), concretamente por la Cartoixa de Montalegre, un monasterio medieval de principios del siglo XII y que se ha convertido en la única cartuja en funcionamiento que se conserva actualmente en Cataluña.

Vía sin peaje

La entrada del túnel se construirá en el término municipal de Badalona, a la altura de la autopista de la B-20. La alcaldesa de Badalona, Maite Arqué, disipó todas las dudas y concluyó que finalmente esta vía rápida no será de peaje.

El plan de mejora de la B-500 aprobado por el gobierno convergente de la Generalitat preveía una glorieta al inicio de la autovía, justo delante del Observatorio Astronómico de la Sierra de Marina, en Tiana. Además, el inicio de este túnel coincidía en la cota de la Cartoixa de Montalege que también se veía afectada por el ruido que podría generar la vía rápida.

Enric Monreal, y el portavoz de los Amigos de la Cartoixa de Montalegre, Josep Maria Tòffoli, encuentran acertado alargar el túnel para reducir el impacto acústico y lumínico, aunque alertan de la cantidad de minas de agua freática del subsuelo que quedarán afectadas por el nuevo vial. Monreal advierte que la contaminación lumínica que producirá la nueva autopista "puede llegar a inutilizar el observatorio como tal".

Por el contrario, el presidente de la Federación de Empresarios de Badalona, Joaquim Padrós, subraya la mejora que supondrá para los cerca de 7.000 badaloneses que cada día van al Vallès Oriental a trabajar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de febrero de 2005