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La bomba de ETA sorprende a los vecinos de una urbanización de Dénia aledaña al hotel

La banda terrorista ataca la costa 50 días después de explosionar un artefacto en Alicante

La bomba de unos cinco kilos que ayer hizo estallar ETA en el hotel Port Dénia causó también daños en la urbanización Tropicana, situada a unos 20 metros de donde explotó el artefacto a las 15.10. La fuerte deflagración del artefacto soprendió a los vecinos, que no habían sido advertidos. Las ventanas y puertas más cercanas quedaron muy dañadas y los cristales de las viviendas de los primeros adosados, hechos añicos. "De repente se ha producido una explosión muy fuerte y al ver los cristales volando nos hemos quedado tirados en el piso", comentó el vecino Gustavo Molineri.

No hubo heridos de consideración, pero sí numerosos destrozos en las puertas y ventanas de cristal, muy extendidas en estas construcciones de playa. Algunos hierros descoyuntados, procedentes de la escalera de incendios del hotel, cayeron sobre el jardín comunal de los adosados bifamiliares de la urbanización. "Aquí no ha venido nadie para avisarnos", señaló Basilio, otro de los vecinos, que añadió: "Menos mal que los muros son de cemento y no de ladrillo...".

Esta zona de la extensa urbanización Tropicana Park tan sólo dista de la escalera del hotel donde se produjo la explosión el ancho de una cancha de tenis y unos metros más de separación para el paso de personas. En total, unos 20 metros.

La policía dijo a unos vecinos que no les había dado tiempo a desalojarlos. Además del margen de tiempo para actuar, el aviso sobre la ubicación de la bomba sembró alguna duda entre la policía. Así, la prioridad fue desalojar el hotel Port Dénia y, también, el Hotel Daniya Spa.

De modo que la policía llegó a la urbanización justo instantes antes de la deflagración.Una mujer de avanzada edad, que iba a sacar a su perro a pasear, fue alertada para que se metiera en su casa, según relató una familiar. No dio tiempo a más. Al poco, estalló la bomba, que provocó un gran boquete en la fachada del hotel, como se podía apreciar desde la habitación de la joven Lucía Bastidas. Acababa de levantarse de la cama cuando vio que "todos los vidrios salían disparados". "Si estoy acá, quizá no lo cuento", explicó, aún impresionada, mientras mostraba cómo había quedado su habitación, con el marco de la ventana arrancado y los cristales hechos añicos sobre su cama. Quiso salir de su casa, pero la puerta, "hinchada" por la explosión, quedó atrancada. La deflagración lanzó unos metros por el aire a una vecina que estaba tendiendo la ropa. "La explosión ha sido tan grande que me he quedado quieta en el sofá con las manos en los oídos sin saber qué hacer", comentó Adoración Sáez, otra vecina.

La alcaldesa de Dénia, la socialista Francisca Viciano, visitó a los vecinos afectados tras la explosión y ordenó a la brigada municipal de obras que colaborara con ellos para poder cerrar puertas y ventanas. La alcaldesa ofreció alojamiento en hoteles a los afectados y les garantizó un servicio especial de vigilancia de la Policía durante la noche. Personal municipal está asesorando a los damnificados sobre los trámites que deben seguir para cobrar las indemnizaciones.

Con el artefacto de ayer, la banda terrorista ha atentado en 41 ocasiones en el litoral valenciano, con un balance de nueve muertos y numerosos heridos, además de cuantiosos destrozos materiales. El primer atentado fue en 1979, cuando ETA hizo estallar su primer artefacto en Benidorm. El último se produjo el 6 de diciembre del pasado año, cuando la organización terrorista hizo estallar una bomba de escasa potencia en el Paseo Marítimo de Alicante. En Dénia, con el perpetrado ayer, ETA ha cometido tres atentados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de enero de 2005