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España, entre los países que pierden más competitividad por la fortaleza del euro

El margen de beneficios de las empresas europeas cae más que el de las estadounidenses

España es uno de los cuatro países europeos de la zona euro que más competitividad ha perdido desde 2002 debido al permanente fortalecimiento del euro frente al dólar, según el informe trimestral sobre la eurozona difundido ayer por la Comisión Europea que analiza la repercusión del fenómeno en las exportaciones. En coste por trabajador, España es el país que más puntos ha descendido en tasas reales de cambio (12,9%), sólo por detrás de Irlanda, Italia y Grecia. El deterioro competitivo en precios y costes es de un 19% desde el comienzo de 2002.

"Basado en costes laborales, Italia, Irlanda, Grecia, España y Portugal registraron las pérdidas más elevadas en el coste internacional de competitividad, mientras Austria, Bélgica, Luxemburgo y Alemania registraron sólo pérdidas parciales", señala el documento. España también figura a la cabeza en esa pérdida de competitividad en complejos cálculos efectuados por la Comisión sobre la incidencia del cambio euro-dólar en los desarrollos de tasas de cambio nominales o en los deflactores que inciden sobre el producto interior bruto o las exportaciones.

El informe reconoce que es difícil averiguar cuáles pueden ser los factores que más han influido en el deterioro de la competitividad en el caso de los mencionados países, pero apunta algunas hipótesis, como los excesivos costes laborales, los fallos al ajustar la producción a un menor crecimiento de la economía o las rigideces en los sistemas salariales.

El deterioro en el caso español se repite también a la hora de analizar las exportaciones de España dirigidas sólo a otros países de la eurozona. Sin embargo, los expertos autores del informe se muestran "sorprendidos" porque, pese a todo, España apenas pierde cuota de mercado aunque pierde competitividad. "En el caso de España", señalan, "es una observación sorprendente, dado que el país ha experimentado uno de los más elevados deterioros en la competitividad internacional de toda la zona euro".

Klaus Regling, el director general para Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión, reconoció estar "preocupado" por la probable repercusión que acabará teniendo esa pérdida de competitividad de España sobre sus exportaciones. Son Alemania y Grecia los dos países que más cuota de mercado han perdido.

"Para los exportadores de la zona euro, la apreciación del euro se ha concretado en una significativa pérdida de competitividad", insiste el informe. "La fuerte apreciación del euro en los mercados de cambio en los últimos años ha afectado a la competitividad de las empresas en la zona euro". Medida en tasas de cambio real efectivo, el deterioro competitivo en precios y costes en la zona euro es de un 19% desde el comienzo de 2002, mientras el coste por trabajador ha subido en un 9%. La combinación de ambos factores ha hecho descender el margen de beneficios en las empresas europeas frente a las estadounidenses.

Casi todos los países de la zona euro han experimentado un fuerte aumento en sus costes laborales y en sus precios de exportación. Sólo los exportadores alemanes lograron, pese a todo, incrementar ligeramente sus márgenes de beneficios mediante el ajuste de precios.

El análisis realizado por la Comisión está basado en una comparación de los 12 países de la eurozona con otros 41, entre los que están incluidos todas las importantes economías mundiales. Entre todos ellos representan el 80% de las exportaciones de la eurozona. El euro empezó a fortalecerse frente al dólar en 2002. Desde comienzos de ese año hasta ahora, esa apreciación ha sido del 47% frente al dólar (un 21% en términos nominales).

Previsiones

De otro lado, el comisario de Asuntos Económicos, el español Joaquín Almunia, asegura en el citado informe que las previsiones de crecimiento para la zona euro (2,1% este año en las previsiones de otoño) se mantienen en esos términos pese a que el PIB de la eurozona aumentó en el tercer trimestre sólo un 0,3%, dos décimas menos que en los tres meses anteriores. Para Almunia, "los riesgos a la baja no han disminuido" y, por eso, el documento de la Comisión considera que el crecimiento en este último trimestre del año será también muy reducido.

En todo caso, las diferencias registradas en los diferentes países son notables. Mientras España creció en el tercer trimestre un 0,6% con respecto a los tres meses anteriores, lo que supone duplicar la media, Alemania y Francia, las dos principales locomotoras de la eurozona, sólo crecieron el 0,1%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de diciembre de 2004