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Necrológica:

Anselmo López, forjador del baloncesto español

Anselmo López falleció el martes en Madrid a la edad de 94 años, dejando al deporte español huérfano de uno de sus dirigentes más importantes de las últimas décadas. Junto con Raimundo Saporta y Ernesto Segura de Luna formó un trío vital para el baloncesto español y mundial. Y junto a Juan Antonio Samaranch, del que fue su mano derecha liderando Solidaridad Olímpica, formó un tándem imprescindible para el movimiento olímpico.

Anselmo López ha sido uno de los personales más polifacéticos e influyentes de la historia del deporte español, y en su historial figuran su condición de jugador, entrenador y seleccionador, además de presidente de la Federación Española de Baloncesto, entre julio de 1966 y agosto de 1971. También fue mecenas e impulsor del minibasket en España, miembro del Comité Olímpico Español (COE), vicepresidente y secretario general del COE, director del Consejo Superior de Deportes y vicepresidente del Mundial 82 de Fútbol.

Nacido en Velayos (Ávila) el 5 de enero de 1910, era licenciado en Ciencias Económicas y profesor mercantil, y perteneció por oposición al Cuerpo de Inspectores Fiscales del Ministerio de Hacienda, en situación de excedencia. Entre 1943 y 1977 fue director general de la Sociedad de Transportes Ferroviarios (Transfesa), en la que llegó a ocupar el puesto de consejero delegado. Practicó en su juventud numerosos deportes, en especial baloncesto, natación, atletismo y navegación a vela.

En 1995, la AEEB le hizo entrega de la medalla de oro y brillantes como reconocimiento a su labor en el baloncesto español. Desde muy joven estuvo ligado íntimamente al mundo de la canasta, primero como jugador del Español de Barcelona, con el que se proclamó campeón de Cataluña en 1932 y al que dirigió más tarde, entre 1940 y 1941. Luego, entre 1947 y 1950, ocupó el puesto de seleccionador nacional. Nombró entrenadores del equipo a Michael Rutzgis, Fernando Font y Alfredo Borrás. Al frente de Solidaridad Olímpica ayudó a los comités olímpicos de países pobres a financiar la participación de sus atletas.

Anselmo López fue también jefe de misión del equipo español en los Juegos Olímpicos de México 68, Múnich 72, Montreal 76 y Moscú 80, además de los de Sapporo 72, en los que Paquito Fernández Ochoa consiguió la primera medalla de oro de la historia del olimpismo español.

Desde 1967 compatibilizó su actividad con la de director del Departamento de Deportes de la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes, coincidiendo con la etapa de Juan Antonio Samaranch como delegado nacional, y fue subdelegado de este organismo en el año 1975. Dentro del movimiento olímpico fue secretario general de la Asociación de Comités Nacionales Olímpicos (ACNO) entre 1980 y 1981, y después tesorero hasta diciembre de 1994.

Fue galardonado con la Orden del Mérito de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA). En 1989 figuró entre los candidatos al Premio Príncipe de Asturias de los Deportes y estaba en posesión de la Gran Cruz al Mérito Civil. Además, el COE le concedió en 1994 el Trofeo del Centenario y la Asociación de Deportistas Olímpicos Españoles le entregó en 1997 el I Premio al Espíritu Olímpico.

Juan Antonio Samaranch, presidente de honor del Comité Olímpico Internacional (COI), se mostró ayer dolido por la muerte de su amigo, a quien considera "un forjador del deporte" en España. El ex presidente del COI recordó de Anselmo López: "Estuvo a mi lado en la gestión del deporte español en épocas en las que había muchos menos medios para desarrollarlo". "Anselmo era un verdadero apasionado del deporte y gracias a él, quien inventó el minibasket, el baloncesto vive días de gloria", añadió. Samaranch recordó cuando, como presidente del COI, le entregó la dirección de Solidaridad Olímpica. "Su labor fue titánica, llevando el deporte al último rincón del mundo. He perdido a un gran amigo", concluyó apenado Juan Antonio Samaranch.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de diciembre de 2004