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Arenas convoca al PP a dejar el "pesimismo" al ser reelegido como presidente regional

El popular acentúa su mensaje andalucista y niega que el PSOE tenga "superioridad moral"

Javier Arenas fue reelegido ayer presidente del PP andaluz con el 95,54% de los votos, tras un discurso lleno de guiños al andalucismo, una bandera que el PSOE ha enarbolado desde las primeras elecciones autonómicas, y sobre todo llamadas a los suyos para que abandonen el "pesimismo y la resignación". 11 años después de su primera designación como presidente y tras la sensible bajada de los últimos comicios andaluces -en los que perdieron por 18,5 puntos frente a los socialistas-, Arenas se mostró tajante: "Quiero un PP ganador". Avisó de que nadie tendrá un cargo público para figurar y del que tenga complejos con el PSOE, que "se vaya": "Aquí el que no se mueva no saldrá en la foto".

El presidente del PP se presentó al congreso como candidato a la reelección (se hizo con la presidencia el pasado 1 de abril tras la debacle electoral del 14 de marzo) con un discurso que tuvo, fundamentalmente, tres claves. En cuanto a la externa, destacó el perfil claramente andalucista -pese a que en la iconografía del congreso se echó de menos el verde-, una bandera que el PP jamás ha conseguido hacer propia. "Nunca aceptaré que el PSOE tiene más y mejor compromiso que el PP con Andalucía", afirmó Arenas, quien insistió en esta idea a lo largo de su alocución. "Andalucía no es propiedad de nadie, es de todos. Somos parte de Andalucía, y aquí no cabe ni el pensamiento ni el partido único", afirmó.

La segunda clave de su discurso fue la apelación a los suyos para que se quiten "los complejos" ante la "supuesta superioridad moral de la izquierda". "Si alguien tiene complejos en el PP, que los guarde en un cajón o que se vaya". Avisó de que quiere un partido "ganador, donde sobre únicamente la resignación y el pesimismo" y defendió la apertura a la sociedad: "Vamos a escuchar y a ser el reflejo de las esperanzas de los andaluces".

El candidato único dijo que el PP tiene que ser el partido de la propuesta, con la máxima presencia de los cargos públicos en todos los foros, ya que, alertó, "nadie va a tener en este partido un cargo para figurar". Para explicar su posición, aludió a la célebre frase que se le atribuye a Alfonso Guerra, con una variante en sentido contrario: "En el PP de Andalucía el que no se mueva no sale en la foto". A su juicio, la "alternancia al PSOE sólo puede llegar de un partido dinámico".

El tercer mensaje fue la necesidad de que su partido adopte posiciones de centro para ganar espacio electoral. El presidente del PP instó a su formación a "abrir las puertas" para que se incorporen personas sin preguntar "de dónde vienen" y recibirlos con los "brazos abiertos". "Quiero un partido en permanente diálogo con la sociedad porque la calle no es de nadie, no es del PSOE ni de aquellos a los que le parecía mal todo lo que hacía el PP, y curiosamente, bien todo lo que hace Zapatero".

Hizo varias alusiones a las elecciones del 14 de marzo, que, según él, el PP perdió de "forma inesperada". "Toda España sabe que no hemos perdido las elecciones ni por mala gestión ni por corrupción", afirmó. "Nunca nadie ha metido la mano en ninguna caja ni nunca nadie se ha saltado a la torera el Estado de Derecho". El PP, enfatizó, "es un partido orgulloso de su historia, no hay que despejar ninguna X, ni saber la identidad de ningún mister X".

Buena parte de su intervención la gastó en criticar al PSOE andaluz y al presidente de la Junta, Manuel Chaves. "Al PP se nos descalifica y nosotros no hemos faltado el respeto a nadie. Este es el congreso de decir ¡Basta Ya!", proclamó. También dijo que Chaves "no tiene autoridad moral" para defender los intereses de Andalucía porque sólo en seis meses se ha demostrado que "la confrontación era un fraude y su pretendido andalucismo no era más que partidismo".

En la línea de reproches señaló que no hay "nada más aberrante" que lo que, a su juicio, intenta transmitir el PSOE, en el sentido de que se si es socialista se es un buen andaluz y si no, se es un mal andaluz. También se lamentó de que el PSOE no sea sólo un partido, sino un grupo de poder al que apoyan medios de comunicación. "No tengo ataduras, no me debo a ningún grupo de presión ni a ningún grupo empresarial ni a un medio de comunicación", dijo.

No faltaron homenajes, saludos y agradecimientos a los militantes y dirigentes del partido. "Me siento orgullo del PP, y sobre todo, de los ocho años de José María Aznar, que han sido los mejores de la democracia española".

Una dirección paritaria

Además de la renovación que había anunciado en la nueva dirección del PP, que ha alcanzado el 73,5% del Comité Ejecutivo Regional, Javier Arenas se había propuesto que en este congreso aumentase de forma considerable la presencia de mujeres en los puestos de mando. Teniendo en cuenta las vicesecretarías, las secretarías de área y los vocales del Comité Ejecutivo, salen 54 dirigentes, de los que 27 son hombres y 27, mujeres, es decir, paridad de sexos.

El PP se opone a regular la paridad en las listas electorales y siempre defiende que deben ser "los mejores" los que estén en los puestos, independientemente del sexo.

No obstante, en este congreso Arenas se ha preocupado muy mucho de que las mujeres aumenten su representación en la dirección, hasta tal punto que ha buscado el equilibrio más absoluto. Lo más relevante es su decisión de situar a cinco mujeres en alguna de las nueve vicesecretarías. Y ha situado a Esperanza Oña, alcaldesa de Fuengirola, como

número tres

del PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de octubre de 2004

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