El Supremo condena al Estado por el intento de suicidio de un preso

El Tribunal Supremo ha condenado al Estado a indemnizar con 120.000 euros (20 millones de pesetas) a la viuda de un preso que intentó suicidarse en el hospital psiquiátrico penitenciario de Fontcalent (Alicante), tirándose desde lo alto de una canasta de baloncesto al patio de la prisión, en agosto de 1995. El preso, que sufría una esquizofrenia paranoide, quedó parapléjico y falleció cuatro años después.

Según la sentencia, de la que ha sido ponente la magistrada Margarita Robles, a la producción del resultado dañoso contribuyó de forma trascendente la conducta del interno, producto de su tendencia suicida, pero la Administración penitenciaria no adoptó "unos cuidados especiales que hubieran podido evitar el intento de suicidio". Así, concurrió un elemento de anormalidad en el servicio público prestado, hecho que determina por sí mismo la estimación del recurso.

En la valoración de la indemnización el tribunal ha tenido en cuenta la paraplejia de que quedó afectado el interno y situación de su esposa, que quedó como única fuente de ingresos de sus hijos menores. La viuda reclamó 150 millones de pesetas, pero el tribunal ha concedido 20 (120.202 euros) actualizables desde la fecha de las lesiones en función de la inflación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 29 de octubre de 2004.

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