Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una exposición repasa la relación de los romanos con el agua

'Aqua Romana' se exhibe en el Museo de las Aguas de Cornellà

Cornellà de Llobregat

Los romanos y el agua. La relación de la civilización romana con el agua, el gran desarrollo tecnológico alcanzado en su control y suministro y el valor sagrado que para ellos tenía se analizan y explican a través de 82 piezas procedentes de 20 museos europeos en la exposición Aqua Romana. Técnica humana y fueza divina, abierta al público en el Museo de las Aguas de Cornellà de Llobregat hasta febrero de 2005.

La exposición, ubicada en el depósito circular del antiguo centro de suministro de Aguas de Barcelona para el área metropolitana de la capital catalana del museo, pretende demostrar que la relación que mantuvieron los romanos con el agua fue muy similar a la actual, factor que se puede comprobar en su interés por la tecnología, los materiales, la regularización en la distribución del agua, o conflictos entre comunidades que cobran vigencia en la actualidad con la polémica del agua del Ebro, que ya en el siglo I antes de Cristo creaba conflictos. El Bronce de Botorrita, pieza datada en el año 87 antes de Cristo y procedente del Museo de Zaragoza que se exhibe en la exposición, ya incluye un texto sobre un pleito por la venta de un terreno para construir una acequia al que se opuso una comunidad vecina.

Este bronce se incluye en el apartado de la exposición dedicado a las leyes y la regularización jurídica para la correcta administración del agua en el que también destaca el calco del Cipo de Saldae, que contiene un texto que ilustra las dificultades de ejecución de un acueducto en Argelia en tiempos del emperador Adriano y cómo la falta de coordinación de los equipos de obreros, el asalto de bandidos y otras calamidades dificultaron el proceso de construcción de esta obra de ingeniería de 20 kilómetros de longitud.

Los acueductos fueron un símbolo de prestigio en Roma y ejemplo de la extraordinaria tecnología que los romanos desarrollaron para garantizar el acceso al agua y su calidad. "En aquella época no había epidemias ya que los complejos sistemas de acueductos estaban muy bien mantenidos y contaban con un funcionamiento estable", explica la catedrática de Arqueología Isabel Rodà, comisaria de la exposición. Así lo demuestra el apartado de la exposición dedicado a la arquitectura e ingeniería hidráulica donde se incluye un plano que representa el itinerario de los 12 grandes conductos que abastecían Roma durante los siglos III y IV y por los que circulaba un millón de metros cúbicos de agua al día, más de lo que consumen los habitantes del entorno de Barcelona.

El último apartado está dedicado a las divinidades acuáticas, que ponen de relieve el valor sagrado que el agua tuvo para los romanos. En él se exhiben frescos, relieves y esculturas con representaciones y relatos mitológicos del agua, como una Venus procedente del Museo di Ostia, una estatuilla de mármol blanco del siglo II antes de Cristo que evoca la estatua de Afrodita bañándose realizada por el escultor Bitinio Doidalsas.

Tras su exhibicón en el Museo de las Aguas la exposición viajará al Museo Nacional de Arqueología de Lisboa, el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida y al Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de octubre de 2004