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Alarma por la salud de Alfaro

La salud del central sevillista Pablo Alfaro se convirtió en la imprevista noticia del día de celebración que vivió ayer el Sevilla en la presentación pública de los actos previstos para conmemorar su primer centenario. Según la versión oficial, Alfaro acudió por la mañana al Hospital Virgen Macarena de Sevilla para someterse a una serie de pruebas de evaluación de la respuesta de su corazón al esfuerzo físico.

El defensa aragonés utilizó los micrófonos de la emisora de radio del club sevillano para desvincular las citadas pruebas con dolencia alguna. "Mañana mismo me estoy entrenando", afirmó Alfaro, al tiempo que aseguró estar sorprendido y hasta un poco molesto con la difusión de noticias sobre su salud.

Pero hasta el propio Alfaro ha contribuido a darle mayor perfil a una situación supuestamente rutinaria, al recluirse -sorprendente en su caso- en su domicilio y alegar el cansancio que le supuso la prueba de esfuerzo. El capitán sevillista es uno de los miembros más importantes en la campaña de imagen diseñada por el equipo encabezado por José María del Nido y ha asumido su papel de portavoz de la plantilla sin escatimar esfuerzos cuándo y dónde se le ha requerido.

Dolencia congénita

La información ofrecida por el club buscaba atajar cualquier visión tremendista sobre el examen médico al corazón de su capitán, pero resultó ser el principal alimento de las dudas. En la página web del club se aseguraba: "El futbolista ha sido sometido esta mañana a una evaluación de la respuesta cronotrópica al esfuerzo con tecnología avanzada" y se enmarcaba el examen en la estrategia de "optimización del rendimiento de la plantilla". Sin embargo, en la misma nota informativa se desvelaba que el defensa se somete periódicamente a este tipo de pruebas. Fuentes del club sostenían ayer que el futbolista de 35 años y licenciado en Medicina se somete a este tipo de pruebas desde que comenzó su carrera profesional en el Zaragoza, ya que de pequeño se le detectó en el corazón una peculiaridad cardíaca congénita.

Alfaro firmó el pasado año un contrato con el Sevilla que se prorroga automáticamente cada vez que juegue 25 partidos o bien si jugador y club acuerden extenderlo. El jugador debe de cumplir dos partidos de sanción tras su expulsión directa por agresión en Santander.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de octubre de 2004