La fiscalía registra la sede del banco nipón UFJ por obstruir una auditoría

La cuarta entidad japonesa ha ocultado pérdidas de créditos dudosos

Miembros de la Fiscalía de Tokio registraron ayer la sede del cuarto banco japonés, el UFJ, para reunir evidencias de que ha obstaculizado una auditoría sobre sus operaciones de crédito en el último ejercicio fiscal, que concluyó el pasado 31 de marzo en el país asiático. Los fiscales también registraron los domicilios de ex directivos de UFJ por considerarlos responsables de obstrucción a la justicia con ocultación y falsificación de documentos.

Con esas operaciones, los ejecutivos pretendían disimular la amplia cuantía de las pérdidas netas del UFJ, que ascendieron en el último año fiscal a 402.810 millones de yenes (2.993 millones de euros), debidas a créditos en condiciones dudosas, indicó el ministro de Servicios Financieros, Tatsuya Ito.

Ambos sucesos se han producido un día después de que la Agencia de Servicios Financieros de Japón presentara una demanda penal contra la entidad bancaria, la principal institución de este grupo, y varios de sus antiguos directivos por las irregularidades que el pasado julio el banco admitió haber cometido de forma sistemática.

La Agencia prohibió, también el jueves, a las sedes del UFJ en Tokio y en Osaka conceder préstamos a nuevos clientes entre el 18 de octubre y el 17 de abril de 2005, medida que no afecta a los que soliciten préstamos inmobiliarios, ni a los hayan pedido otro tipo de préstamos antes de ese periodo, como tampoco a las pequeñas y medianas empresas.

Aunque se esperaba que el UFJ fuera objeto de denuncia penal, en los medios financieros japones no se esperaba una sanción como la dictada por la Agencia, la primera vez que se impone a un banco del país. Sin embargo, el peso de ese castigo es escaso dado que excluye los créditos a los clientes ya existentes del UFJ, por lo que se cree que tendrán poca influencia en los beneficios de la entidad.

Fusión en marcha

Pese a todo, esta situación podría dañar la reputación del UFJ, debilitar su posición en las negociaciones que celebra con el Mitsubishi Tokyo Financial Group (MTFG), la segunda entidad financiera nipona, para fusionarse con ella y crear de esa manera el mayor banco del mundo en activos, desbancando de ella al primer banco japonés, el Mishío Financial Group, y al estadounidense Citigroup, con casi 189 millones de yenes en activos (1.400 millones de euros) cada uno, según algunos analistas.

Portavoces del Mitsubishi han anunciado, por su parte, que estas medidas no afectan a sus planes con el UFJ porque se ha inculpado a la anterior dirección ejecutiva del banco, no a la actual.

Responsables del UFJ han asegurado, por su parte, que sus problemas con la justicia no afectarán a su proyecto de fusión, y que están dispuestos a cooperar. También afirmaron que mejorarán su control interno para recuperar, lo más pronto posible, la confianza de la Agencia y sus clientes, a quienes pidieron perdón en caso de que sufrieran los efectos negativos de las sanciones.

La absorción del UFJ es disputada también por el Sumitomo Mitsui Financial Group (SMFG), el tercer banco japonés. El Sumitomo está en desventaja respecto al Mitsubishi, pues éste ya ha firmado un acuerdo preliminar de fusión con el UFJ, que debe concluir en octubre de 2005.

A ello se suma la inversión de 700.000 millones de yenes (más de 5 millones de euros) que ya ha invertido el Mitsubishi en el UFJ para ayudarle a salir de su mala situación económica, que hace que sea la única de las cuatro entidades bancarias niponas que no abandonó los números rojos en el último año fiscal.

Ésta es la segunda ocasión en menos de un mes que la fiscalía impone sanciones, después de suspender por un año las actividades de cuatro oficinas de Citigroup.

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