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Pierce Brosnan, con burbujas y sin licencia para matar

Ya no trabaja como agente 007 al servicio de Su Majestad y ha perdido su licencia para matar, pero el actor irlandés Pierce Brosnan, el último James Bond, no ha tardado en encontrar nuevo trabajo como agente especial, en este caso en el mundo de las burbujas. Él es el protagonista del tradicional anuncio de esta próxima Navidad de la marca de cava Freixenet, junto con la modelo española Nieves Álvarez, que esta semana ha rodado en un plató de cine y televisión situado en la zona industrial de Cornellà de Llobregat (Barcelona) bajo la dirección artística de Leopoldo Pomés. El hombre y la mujer Freixenet de 2004 sorbieron ayer al mediodía, en actitud cómplice, media copa de cava ante los fotógrafos antes de piropearse mutuamente ante los plumillas. "Por lo que he visto, Nieves es una de la mujeres más bellas que he conocido. Me gustan su ojos y sus labios", dijo él. "Ha sido un placer trabajar con un monstruo del cine como Pierce", añadió ella.

No habrá pistolas ni acción trepidante en el anuncio de cava para la Navidad. "Es una comedia ligera con burbujas que me ha traído recuerdos de los viejos tiempos, cuando era el agente Remington Steele de la serie de televisión", explicó el actor, sin desvelar, ni él ni nadie del entorno, más detalles. Y es que Pierce Brosnan, que en mayo pasado cumplió 51 años, ya no será más James Bond, aunque, por si acaso, él no ha pronunciado nunca la palabra "jamás".

"Sabía que este día llegaría alguna vez, pero estoy contento y feliz. James Bond me ha dado mucho éxito y oportunidades, entre ellas la de poder crear mi propia empresa productora. No tengo nada más que decir. Todos han sido buenos recuerdos", aseguró el actor con la mejor de las sonrisas de un gentleman. En la última película que ha rodado, El matador, cuyo estreno todavía no tiene fecha, pero que anunció que iría al Festival de Sundance, Brosnan interpreta a un atormentado asesino a sueldo al que le gusta el sexo, los toros y el alcohol, que viaja a México, donde entabla relación con una mujer que esconde un secreto.

Fuera del escenario, la violencia no parece que sea del gusto del actor y ayer lo dejó claro cuando alguien le preguntó en tono navideño y de Año Nuevo cuáles eran sus deseos para 2005. "Pues deseo paz en el mundo, un nuevo Gobierno para Estados Unidos y poder ver cómo George Bush se va", fue su respuesta.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de octubre de 2004