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Crónica:Atenas 2004 | Vela

Trujillo acaricia la medalla

El gaditano, segundo en 'finn', y Vía Dufresne-Azón, cuartas en '470', las mejores opciones

El trayecto no fue fácil para ellos, pero ahora, el gaditano Rafa Trujillo y las catalanas Natalia Via Dufresne y Sandra Azón mantienen claras opciones de colgarse una medalla, cuando faltan sólo tres regatas en sus respectivas clases para finalizar la competición. Trujillo se mantiene en segunda posición de la clase Finn, a pesar de que ayer fue descalificado en la primera regata del día por haber realizado una mala salida. Vía Dufresne y Azón son cuartas en 470, tras recuperar las posiciones que fueron perdiendo por culpa de múltiples vicisitudes. Hoy se disputarán las dos penúltimas regatas. Y el sábado la última y decisiva. Nada se decidirá hasta entonces.

"Sí", reconoce Trujillo. "Estoy muy bien clasificado, pero me siento más nervioso ahora que nunca. Tenía un as en la manga y me lo guardaba para los últimos días. Y hoy lo he perdido. La descalificación me ha llegado de forma sorprendente. Creí que iba bien, y estaba situado por delante de Mateusz Kusznierewicz -tercer clasificado, pero ganador de la segunda regata de ayer- cuando los jueces me anunciaron la descalificación. Fue una decepción. Porque ahora me obligará a vivir dos días de mucho sufrimiento: ya no puedo fallar. No puedo tener otro pinchazo. Y quedan tres regatas".

Todo eso ocurrió en la primera regata de la jornada en la clase finn. Después, Trujillo salió de nuevo al mar y salvó el primer escollo. En la segunda regata concluyó cuarto y pudo mantener todas sus opciones de medalla. Cada navegante debe competir en once regatas -en la mayoría de categorías- y puede descartar una. Trujillo desechó la de su descalificación. Ahora va segundo por detrás del británico Ben Ainslie (21 puntos) con 29 puntos y es perseguido por el polaco Kusznierewicz, con 43. Una descalificación o acabar el último supone sumar 26 puntos.

También Vía Dufresne y Azón dieron ayer un paso importante. Concluyeron en octavo y tercer lugar sus dos regatas y se colocaron cuartas, a sólo cuatro puntos de las segundas clasificadas y a uno de las terceras. "Las dos tenemos talismanes", confesaron ayer, mostrando un ojo en un brazalete de Azón y una bola de nudo de cuerda Natalia. "Pero no queremos hablar de medallas. La cuestión es que las cosas nos vayan bien en las tres regatas que quedan".

Hasta ahora, las españolas del 470 han pasado por mil vicisitudes. En la cuarta regata les surgió un golpe de viento y no pudieron controlar el barco: sufrieron dos vuelcos. En uno de ellos, Azón recibió un fuerte golpe en su brazo derecho, que todavía tiene morado. "Y ayer, en la quinta regata, tuvimos mala suerte porque el viento estaba muy cambiante con una lucha entre el de tierra y de mar. Y esta vez no nos tocó la lotería", cuenta Vía Dufresne. "Íbamos quintas y de golpe nos quedamos sin viento. Acabamos en el puesto 19".

Trujillo y Vía Dufrene-Azón tendrán el próximo sábado la respuesta a sus aspiraciones. Otros barcos españoles con aspiraciones como el 49er y el Tornado, que acaban de empezar su andadura, no resolverán su dilema hasta finales de la próxima semana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de agosto de 2004