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Soldados israelíes intimidan con tiros al aire al cónsul español en un puesto de control de Gaza

Exteriores califica el suceso de "grave incidente" y pide explicaciones a Israel

El vehículo diplomático del cónsul general adjunto de España en Jerusalén, Alberto Ucelay, fue bloqueado e intimidado con tiros al aire el jueves por la tarde en un incidente con soldados israelíes en un puesto de control en la franja de Gaza, hecho que el Ministerio de Asuntos Exteriores español ha catalogado como el "más grave y serio" que se ha producido en los territorios relacionado con el Consulado español en Jerusalén. Los soldados impidieron el paso al vehículo en el que viajaba Ucelay. La encargada de negocios de la Embajada israelí en España, Alona Kam, fue convocada por el ministerio para dar explicaciones acerca de lo sucedido.

A la altura del puesto de control de Abu Holi, en el centro de la franja de Gaza, el coche diplomático (parte de una caravana que trasladaba a Rafah a 14 niños de Gaza que iban a desplazarse a Barcelona, vía Egipto, para un campamento de verano con motivo del Fórum de las Culturas) fue abordado con tiros al aire. Según fuentes israelíes, los disparos se produjeron "tras haber dado el alto al coche del cónsul" y después de que el vehículo no frenara. El Ministerio de Exteriores israelí añade que el Consulado español no formalizó la comunicación oficial a las autoridades israelíes de su desplazamiento a la franja de Gaza.

Pero existen demasiadas inexactitudes en esos datos. El Ministerio de Exteriores español dejó ayer claro a este diario a través de su directora general de Comunicación Exterior, Carmen Fontes, que el "consulado había comunicado, como es preceptivo, este desplazamiento a las autoridades israelíes con varios días de antelación; motivo por el que iba precedido por un vehículo [con placas palestinas] del Ayuntamiento de Gaza". Además, de ser cierta la versión defendida por el Gobierno israelí, habría que explicar cómo fue permitido el ingreso en la franja de Gaza del vehículo consular o cómo pudo cruzar otros puestos de control anteriores.

Placas blancas y bandera

El Ministerio de Exteriores israelí aseguró ayer que desconocía por qué no había frenado el automóvil consular español -o no oyó que le dieron el alto a través del altavoz o por otro motivo-, a lo que el portavoz de la embajada israelí en España añadió: "No se puede pasar por un puesto de control sin parar e identificarse como es obvio". Lo ocurrido, alegó, no se considera "ni grave ni incidente". Resulta inexplicable asegurar que el vehículo consular español -bien señalizado con placas blancas que distinguen a las misiones diplomáticas y con la bandera española pintada en el automóvil- no frenó, ya que iba precedido por un vehículo con placas palestinas que sí lo hizo, por lo que, de haber continuado el trayecto habría chocado con el coche palestino.

Testigos presenciales como el responsable de Asuntos Internacionales del Ayuntamiento de Gaza, Mohamed El Halabi, observaron que la intimidación con disparos al aire se produjo al menos en dos ocasiones, siempre muy cerca del vehículo diplomático español. Después de una discusión en tono pausado, y tras solucionarse el problema verbalmente y por los cauces diplomáticos habituales -el cónsul se comunicó con los mandos de los soldados-, Ucelay prosiguió su camino hacia Rafah.

El Ministerio de Exteriores español convocó por este motivo a la encargada de negocios de la embajada israelí en Madrid, Alona Kam, para pedirle explicaciones sobre lo sucedido y "solicitar que este tipo de situaciones no se vuelva a producir". Estos incidentes son habituales en la zona. El 14 de julio una columna de ayuda humanitaria de Naciones Unidas, con Peter Hansen, director de la Organización de Naciones Unidas de Ayuda a los Refugiados palestinos (UNRWA), a la cabeza, fue tiroteada durante al menos 45 minutos. Este extremo fue negado por el Ejército israelí pese al testimonio de los miembros de Naciones Unidas.

Además, el ministerio español mostró su preocupación por el deterioro continuo en las condiciones de trabajo de las misiones diplomáticas y oficinas consulares, que enfrentan situaciones muy tensas con los soldados israelíes y que provocan incidentes como el del jueves. Kam intentó explicar la actuación de los soldados israelíes con un argumento sorprendente: "Los servicios de información israelíes sospechan desde hace tiempo que los grupos armados palestinos planean utilizar vehículos diplomáticos para perpetrar atentados suicidas o con coches bombas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de agosto de 2004