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Reportaje:

El último viaje

Los jóvenes de la Ruta Quetzal cruzan el Guadalquivir por Jaén como hizo el cortejo fúnebre de Isabel la Católica

El 24 de noviembre de 1504, la Reina de Castilla, Isabel la Católica, moría en Medina del Campo (Valladolid), aquejada de unas fiebres. Sin embargo, no fue hasta el 17 de diciembre cuando su cuerpo recibió sepultura en Granada, tal y como expresó en su testamento. Cumpliendo sus deseos, cerca de 200 personas de la corte castellana acompañaron su cuerpo en un viaje que duraría más de 20 días y que, según cuentan los cronistas de la época, estuvieron marcados por fuertes y continuos temporales de lluvias.

Aunque ayer no llovía en Jaén, los componentes de la ruta Quetzal, con Miguel de la Cuadra Salcedo al frente de cerca de 400 jóvenes procedentes de 45 países diferentes, rememoraron el cruce de la comitiva fúnebre de Isabel la Católica por el Guadalquivir, a su paso por Mengíbar. Después de más de seis horas a pie desde Sierra Morena, lugar donde los jóvenes montaron el campamento al igual que se hiciera hace cinco siglos, los participantes de la expedición subieron a una gran balsa, construida para la ocasión en colaboración con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

Según señaló el cronista de Mengíbar, Sebastián Barahondo, el cortejo fúnebre encontró en las aguas crecidas del Guadalquivir a su peor enemigo. "Llegaron aproximadamente el 17 de diciembre y, aunque no se registraron pérdidas humanas, varias carretas y sus mulos y caballos fueron arrastradas por las corrientes", relató Barahondo, quien recordó que el paso en barca se estuvo realizando en la localidad hasta el año 1933.

Marta Cámara es una de los cuatro jiennenses que participan en la ruta que comenzó hace casi un mes en México, recorriendo las huellas de las civilizaciones prehispánicas. En la tarde de ayer finalizó en Granada el camino del cortejo fúnebre de Isabel la Católica, en conmemoración del quinto centenario de su muerte. Pero antes, y como ocurriera en aquel 17 de diciembre, tuvo que tirar de la cuerda hasta alcanzar el margen izquierdo del Guadalquivir. La joven jiennense reconoció que la experiencia está siendo "dura", aunque subrayó que "merece la pena", porque permite conocer otras culturas e intercambiar puntos de vista con personas de países tan dispares como Bolivia, Finlandia o Palestina. "Cuando piensas en las cosas que descubres y en los amigos que estás haciendo, caminar nueve horas bajo el sol es lo de menos", añadió.

La ruta Quetzal es un programa creado en 1979 por sugerencia del Rey Juan Carlos, que mezcla aventura y cultura, y por el que ya han pasado más de 89.000 jóvenes con edades comprendidas entre los 16 y 17 años.

Tras la llegada a Granada, la expedición recorrerá la ruta jacobea del Mar de Arosa, acercándose a la tradición que cuenta la llegada por mar del cuerpo del Apóstol Santiago, acompañado por sus discípulos Teodoro y Atanasio. El buque Galicia de la Armada será el encargado de trasladar a los jóvenes hasta Villagarcía de Arosa, después de hacer escala en Lisboa y Oporto. El Galicia remontará el río Ulla hasta la localidad de Padrón. Desde aquí, la expedición continuará a pie su camino hasta Santiago de Compostela.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de julio de 2004