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Cuatro de los siete bañistas muertos este verano en Málaga se ahogaron en la misma playa

Cruz Roja admite la peligrosidad y las deficiencias de seguridad en La Misericordia

Las estadísticas dicen que la playa de la Misericordia de Málaga es un lugar peligroso. En lo que va de verano han muerto en la provincia siete bañistas, cuatro de ellos en esta playa de la zona Oeste de la capital que, desde la construcción del nuevo paseo marítimo, es muy frecuentada. Los fallecimientos, el viernes, de un hombre de 57 años y una mujer de 50 han suscitado críticas sobre las condiciones de seguridad y el horario de los socorristas, que no empiezan su trabajo hasta las 12.00 horas, según Cruz Roja porque así lo estipula el convenio con el Ayuntamiento.

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Las cuatro muertes se produjeron antes del comienzo de la jornada de los servicios de socorro de la Cruz Roja, en torno a las 12.00 de la mañana. Ante las críticas suscitadas por el horario de trabajo, la entidad argumenta que ese es el horario requerido por el Ayuntamiento y estipulado en el convenio firmado por ambas instituciones. Una decena de personas velan por la seguridad de los bañistas diariamente, en una de las playas más extensas de la ciudad.

Con cerca de 1.200 metros de longitud y una media de 30 de ancho, la playa de la Misericordia en Málaga se está convirtiendo este año en un lugar peligroso para los bañistas. Los vigilantes advierten de que tiene zonas donde las grandes corrientes atraen a los nadadores hasta el fondo, y además el suelo es muy irregular, con escalones profundos. El verano pasado los servicios de emergencia realizaron una veintena de actuaciones de rescate.

Según Cruz Roja, de los cuatro fallecidos este verano en la playa, sólo uno ha sido realmente por ahogamiento, y el resto como consecuencia de infartos. "Hay tres personas que han aparecido en la orilla con la ropa puesta con lo que suponemos que estaban dando un paseo junto a la orilla cuando les sobrevino el ataque al corazón", afirma el portavoz de Cruz Roja, Daniel Cordoncillo.

El servicio de socorro cree que los fallecidos, mayores de 50 años, acudían a la playa a una hora en la que suele haber pocas personas que pudieran auxiliarlos.

Con las muertes de dos personas el pasado viernes, se ha puesto en entredicho la labor de los socorristas. "Nosotros hemos firmado con el Ayuntamiento un convenio para trabajar de 12.00 a 19.30 y cumplimos con nuestra obligación", afirma Cordoncillo. Pero el portavoz de Cruz Roja reconoce que "movidos por la lógica y viendo la gente que hay en la playa, se debería empezar más temprano", y no descarta que el horario se amplíe cuando se firme un nuevo convenio.

Los profesionales que trabajan diariamente en la playa están de acuerdo en admitir que los servicios de ésta no son buenos. Rafael Belmonte es vigilante y afirma que les falta de todo. "Somos seis o siete para controlar una zona con 15.000 ó 20.000 personas los fines de semana". La jornada de los vigilantes es de siete horas y también empieza tarde, a las 12.30, y aún más los sábados, uno de los días de más afluencia de bañistas, que comienzan a las 13.00 horas, aunque prolongan su presencia una hora más, hasta las 20.30 horas.

Los restauradores de la zona tampoco están muy contentos. El dueño de un merendero se queja de que las banderas que alertan sobre las condiciones del agua apenas se ven desde la playa. Las banderas, de menos de un metro de ancho, están situadas en dos torres de vigilancia y en el módulo de socorrismo a 500 metros de distancia unas de las otras. En muchos puntos es difícil distinguirlas.

El número y disposición de las infraestructuras de socorro dependen del gobierno local y su situación varía en función de los informes que emite cada año la Cruz Roja. "Todas las temporadas se piden cosas pero la Administración suele tardar mucho en dar los recursos", señala Cordoncillo. Ejemplo de ello es una torre de vigilancia en mal estado, de las tres que tiene la Misericordia, que está en desuso porque es un peligro para la seguridad del personal. Hace un año se emitió un informe pidiendo su reparación. De haber estado en perfecto estado, la torre hubiera izado una bandera roja el viernes, día en que estaba desaconsejado el baño por las condiciones del mar.

Un usuario de la playa de nombre Juan afirma que "la limpieza es una porquería y los servicios igual. Yo he ido a lugares como Rota en Cádiz y tienen unas prestaciones muy superiores a las de aquí". La zona cuenta con un paseo marítimo de construcción reciente con carril bici, contenedores de basura cada ocho metros y duchas cada 150. Sin embargo, sólo tiene un baño y un solo módulo de Cruz Roja, situados al final del paseo, muy lejos del otro extremo de la playa.

A pesar de las críticas, el servicio de socorro está muy satisfecho con el trabajo. "A pesar de que empezamos a las 12.00, en la tragedia del viernes pusimos en marcha el dispositivo a las 10.24 sin que fuera nuestra obligación. El coordinador de playas empezó a gestionar las actuaciones desde su casa", afirma Cordoncillo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de julio de 2004