Piqué desautoriza a la dirección del PP de Barcelona por disidente

El partido proyecta nombrar una gestora en septiembre

Josep Piqué abrió ayer una profunda crisis, de consecuencias imprevisibles, en el Partido Popular (PP) de la provincia de Barcelona al retirar su confianza a su presidenta, Dolors Montserrat, y apartarla de sus responsabilidades institucionales en el Parlamento catalán. Una primera medida para, en septiembre, destituir a la crítica dirección provincial y designar una gestora con personas afines a Piqué. El sector de Montserrat ha conseguido gran parte de los delegados barceloneses al congreso nacional del PP.

La disputa entre Piqué y Montserrat viene de lejos, pero hasta ayer la dirección catalana no se había atrevido a tomar medidas disciplinarias contra la presidenta provincial. Ayer fueron las primeras, con el beneplácito del secretario general adjunto, Ángel Acebes. Y continuarán en septiembre si Montserrat no "acata las directrices de la dirección", según fuentes oficiales del PP.

Al ex ministro no le ha gustado nada, y así lo expresó Rafael Luna, secretario general del PP catalán, que Montserrat mantuviera un "pulso" en la designación de los delegados al congreso nacional, que se celebrará en Madrid el primer fin de semana de octubre. Y menos que osara vanagloriarse, en declaraciones a la prensa, por haber salido vencedora de este proceso, hasta el punto de que dirigentes de la actual dirección tuvieron que retirar su candidatura o ni siquiera llegaron a enfrentarse contra los candidatos del sector afín a Montserrat. Éste es el caso de los parlamentarios autonómicos Daniel Sirera, Eva García y Maria Àngels Olano. "Montserrat ha echado un pulso a la dirección del PP de Cataluña intoxicando a los medios [de comunicación] con datos que no son ciertos. No nos podemos permitir que ninguna persona pueda llevar a cabo discrepancias internas", afirmó Rafael Luna.

Diputada sin responsabilidad

La primera medida disciplinaria contra la presidenta provincial es más simbólica que real. Pero de gran calado político. A partir de ahora, Montserrat será una diputada rasa, sin ninguna responsabilidad. La dirección le quitó ayer los dos únicos cargos que le quedaban: portavoz en las comisión de derechos de las mujeres y en la de inmigración.

Si el pulso continúa, la dirección catalana incrementará la presión sobre Montserrat. De momento, manifestó Luna, no se la ha exigido que abandone su escaño en el Parlamento catalán. Y continuará de presidenta provincial previsiblemente hasta septiembre, cuando Piqué podría nombrar una gestora, destituyendo a Montserrat y al secretario general, Jordi Cornet.

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Aunque Montserrat y Alberto Fernández Díaz, actual presidente del grupo del PP en el Ayuntamiento de Barcelona y ex presidente regional, mantenían antaño estrategias similares contra Piqué, ahora Fernández pertenece a la dirección oficial del partido. Por ello, ayer todo eran halagos hacia su persona y palabras de agradecimiento. "Se le ha querido involucrar en este pulso, cuando es una persona de partido, de equipo y que colabora con fidelidad a su presidente", afirmó Luna.

Aun así, Fernández Díaz se apresuró a transmitir su apoyo a Montserrat, o al menos eso reveló la todavía presidenta provincial, quien agregó que su destitución "roza la vulneración del espíritu democrático del partido".

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