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Kerry y Edwards comienzan una gira por Estados clave en busca de nuevos votos

Los candidatos demócratas se estrenan juntos en Ohio, que siempre vota por el ganador

El aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos, John Kerry, presentó ayer en sociedad a su flamante número dos, el senador sureño John Edwards, e, inmediatamente, los dos candidatos se lanzaron a la vorágine electoral con el inicio de una intensa campaña de cuatro días, que les llevará a los Estados clave de Ohio, Florida, Virginia Occidental y Nuevo México, para terminar el próximo sábado en Carolina del Norte, el Estado que Edwards representó en el Senado hasta su dimisión a comienzos de este año para competir en las primarias del Partido Demócrata.

Edwards: "EE UU debe liderar el mundo, no intimidarlo"

Según el primer sondeo para la CNN-USA Today, publicado tras conocerse el martes el nombre del candidato demócrata a la vicepresidencia, un 64% de encuestados considera un acierto la decisión de Kerry de compartir candidatura con el senador sureño.

Los candidatos demócratas aparecieron juntos por primera vez desde el anuncio de la candidatura de Edwards en una ceremonia aparentemente sencilla, pero cuidadosamente coreografiada por los técnicos de la campaña demócrata con el fin de mantener la atención de los medios sobre el candidato a vicepresidente durante varios días consecutivos. El marco elegido fue una finca de 36 hectáreas, situada en la afueras de Pittsburgh, propiedad de la mujer de Kerry, Teresa, heredera de la fortuna del imperio de alimentación Heinz.

Los términos más utilizados por los dos candidatos en unas breves declaraciones a los medios de comunicación fueron "optimismo" y "esperanza". Kerry y Edwards, que no admitieron preguntas de los periodistas, comparecieron junto a sus respectivas familias. El aspirante a presidente, con su mujer, Teresa, y sus cuatro hijos, y su segundo, con su esposa, Elizabeth, y sus tres vástagos.

"Éste es el hombre listo para el trabajo [de vicepresidente], listo para ayudar a liderar América", dijo Kerry mientras rodeaba con su brazo el hombro de Edwards y quizás para contestar a los críticos republicanos, que acusan al candidato a la vicepresidencia de carecer de la experiencia necesaria para ocupar la más alta magistratura del país en caso de fallecimiento del presidente. El único cargo electivo desempeñado por Edwards ha sido el de senador por Carolina del Norte, y no durante un mandato completo, ya que dimitió para presentarse a las primarias.

Irónicamente, esta pretendida falta de experiencia de Edwards, atacada ahora por los republicanos, fue utilizada por el propio Kerry durante las primarias. En una intervención, utilizada ahora repetidamente por la campaña de Bush en anuncios televisivos, el aspirante demócrata acusó a su actual compañero de ticket de carecer de experiencia militar y de política exterior. "Creo que cuando volví de Vietnam debía estar todavía en pañales", dijo en una frase, por la que luego pidió perdón a su entonces rival en las primarias.

El tema de la inexperiencia amenaza con convertirse en una continua arma arrojadiza de la campaña. El propio George Bush, que ayer hizo campaña precisamente en Carolina del Norte, terció en la polémica cuando, preguntado sobre la diferencia entre Edwards y su actual vicepresidente, Dick Cheney, contestó tajantemente: "Cheney puede ser presidente".

Por su parte, la directora de la campaña demócrata, Mary Beth Cahill, salió al paso de las acusaciones republicanas recordando la nula experiencia de Bush en temas internacionales o de defensa cuando llegó a la presidencia en comparación con Edwards, que durante cinco años fue miembro de la comisión de inteligencia del Senado. Los piques del pasado entre los dos senadores han dado paso a los elogios del presente. "John Edwards y su familia representan una vida de lucha para ofrecer esperanza y oportunidad a la gente, abriendo puertas y ayudando a que América sea más justa", dijo Kerry.

Por su parte, Edwards se volcó en elogios hacia su antiguo rival, que, en su opinión, "está demostrando en esta campaña la misma fuerza, coraje, determinación y liderazgo que ha demostrado durante toda su vida", para después hacer referencia a su "heroísmo" en Vietnam. Esta campaña, dijo Edwards, se libra sobre el futuro y sobre la recuperación de la esperanza. "Y eso es lo que John Kerry representa para el pueblo americano. Representa la esperanza".

La primera parada en la gira electoral conjunta del nuevo equipo demócrata fue el Estado clave de Ohio, que aporta 20 votos al colegio electoral, con discursos en Cleveland y Dayton, dos ciudades particularmente afectadas por la recesión industrial, donde, una vez más, Edwards demostró su dominio de la oratoria y su capacidad de comunicación con los asistentes, que, en todo momento, mostraron su entusiasmo por la presencia de su flamante candidato a la vicepresidencia. "Estados Unidos debe liderar el mundo, no intimidarlo", fue una de las frases de Edwards que provocaron mayor entusiasmo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de julio de 2004