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El banco central de Rusia trata de evitar una crisis de liquidez en la banca comercial

El banco central ruso trató ayer de distender la situación de déficit de liquidez en el sistema bancario y ayudar a solucionar el pánico de los clientes. Para ello, Serguéi Ignátiev, gobernador de la entidad emisora rusa, anunció ante los diputados que propondría al consejo de directores del central disminuir sustancialmente el nivel de reserva obligatoria para los bancos comerciales, lo que fue realizado a última hora de la tarde.

Ignátiev insiste en que no hay razones para una crisis bancaria en Rusia y, para infundir mayor confianza a la población, anunció un proyecto de ley para asegurar los depósitos de todas las personas físicas, independientemente del banco en que tengan sus cuentas. Hasta ayer, los bancos comerciales debían ingresar en el central el 7% de las cuentas de residentes, tasa que el consejo de directores del banco central decidió rebajar al 3,5%. Esta medida, como explicó Ignátiev, permitirá "liberar importantes recursos de los bancos comerciales y así aumentar su liquidez para afrontar los problemas que puedan surgir".

Pánico en el sistema

La principal dificultad es de carácter sicólogico: la gente, presa de pánico, está sacando frenéticamente su dinero de los bancos, donde se han formado colas y numerosos cajeros automáticos han dejado de funcionar porque se les ha agotado el dinero. La falta de liquidez ya llevó el martes al Gutabank, uno de los más importantes de Rusia, a suspender sus operaciones.

Este banco ahora probablemente será comprado por el estatal Vneshtorgbank, que anunció que las negociaciones con la participación del central y del Gobierno continuarán hasta el fin de semana, cuando se tomará una decisión al respecto. Otros bancos también están sufriendo por el pánico de sus clientes. Alexandr Gafin, vicepresidente de Alfabank, dijo que desde el sábado pasado la gente ha retirado cerca 100 millones de dólares.

Ignátiev afirmó ante los diputados que Alfabank, uno de los cinco principales bancos comerciales del país, no tiene problema alguno con las autoridades financieras y dijo que "posee suficientes recursos como para resistir cualquier asalto de los clientes". Las declaraciones del gobernador del central han tenido un efecto estabilizador, según reconoció Gafin. Pero la gente seguía haciendo cola ante los cajeros de Alfabank para sacar su dinero.

Mientras tanto, el central anunció que sus reservas crecieron en cerca de un 18% en el primer semestre del año -en 11.300 millones de dólares (9.135 millones de euros)- y son ahora de 88.226 millones de dólares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de julio de 2004