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Vila Casas lleva su colección de arte a una vieja fábrica de corcho

El coleccionista y mecenas del arte Antoni Vila Casas ha convertido la desvencijada fábrica de corcho de Palafrugell (Baix Empordà), conocida popularmente como Can Mario, en un imponente templo de líneas depuradas para exhibir su ecléctica y fascinante colección de arte. Tras una costosa y ardua reforma, el Espai d'Art Contemporani Can Mario, inaugurado el pasado mes de junio, despliega en sus 2.500 metros de exposición una rica panorámica del arte contemporáneo catalán en la que conviven la tradición y las últimas vanguardias.

El gusto personal del coleccionista, que ha invertido en arte los beneficios obtenidos en la industria farmacéutica, marca las líneas maestras de un museo en el que la pieza de un artista sin nombre que ha seducido a Vila Casas puede codearse con los autores más consagrados. El coleccionista explica que las aproximadamente 250 obras expuestas en Palafrugell suponen el 10% del fondo total de su colección. "De momento, tenemos obras para renovar la exposición cada temporada durante unos 10 años", asegura Vila Casas.

Entre las tres exposiciones temporales que inauguran el nuevo espacio se encuentra Brossa constructor i home d'ofici, que presenta, entre túmulos de arena y andamios, una cuarentena de poemas objeto, poemas visuales y carteles. La exposición, comisariada por Jordi Junyent, demuestra que Joan Brossa tenía la capacidad de convertir en poesía todo lo que tocaba. En el ámbito fotográfico se presenta el Homenatge a Catalunya, del fotógrafo viajero Frank Horvat. Una tercera exposición, Can Mario: del suro a l'art, da cuenta de la transformación de la fábrica mezclando fotos antiguas e imágenes contemporáneas. Esta exhibición ocupa un espacio que será accesible de manera permanente a actividades y artistas locales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de julio de 2004