Reportaje:MOTOCICLISMO | Gran Premio de Holanda

Assen corona a Lorenzo

El mallorquín, de 17 años, logra su segundo triunfo en los 125cc tras una última vuelta de infarto

Hace sólo dos años a Jorge Lorenzo no le dejaron debutar en el campeonato del mundo de 125cc porque aún no había cumplido los 15. Tuvo que esperar a la tercera carrera, en Jerez, e incluso allí no pudo competir hasta al sábado: era el día de su cumpleaños (4 de mayo). Estaba impaciente por iniciar una carrera profesional que le llevaría a ganar su primer gran premio sólo un año más tarde, en Brasil. Era su única victoria, hasta que ayer amplió su palmarés.

"Apuntaba muy alto", comenta Dani Amatriaín, el hombre que le dio la mano a los 10 años, cuando Lorenzo era casi un bebé. "Me habían hablado de él y fui a verle correr. Me bastaron unas curvas para decidir meterle en mi organización". Lo que le vio fue algo que sólo poseen los grandes campeones. "Una mentalidad fuera de lo normal y unas ganas locas de triunfar. Tenía actitud y carácter, al margen de unas dotes innatas para ir en moto".

"Cada vez estoy más convencido de que puedo ganar aún el Mundial. Soy el mejor"

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La carrera de Lorenzo había comenzado en realidad a los tres años, cuando su padre, Chicho, le construyó una moto. "No tenía dinero para comprarla", recuerda ahora Jorge Lorenzo. Los dos iban los fines de semana y los veranos a hacer prácticas en un circuito de karts. "Allí aprendí mucho", dice el piloto. "Ensayábamos derrapadas, hacíamos trial, aprendí a controlar la moto". Y cuando entró en el equipo de Amatraín tenía ya una parte del trabajo hecho.

Cuando el gran público comenzó a conocerle, descubrió a un chico introvertido, que daba la sensación de estar siempre tenso, pero que sobre la moto se transformaba. Entonces ya había ganado la Copa Aprilia en 50cc y triunfaba también en las carreras de 125cc. Destacó en el Campeonato de España y corrió en el Europeo. Y sus resultados le valieron entrar en el equipo Derbi. "Creo que mis principales virtudes son la agresividad y que soy muy rápido", afirma Jorge Lorenzo.""Tal vez me falta un poco de constancia. Pero la voy cogiendo".

Ayer, en el circuito holandés de Assen, la catedral del motociclismo, nadie contaba con él. Lorenzo había realizado el séptimo mejor tiempo y partía en la segunda línea de salida. Las apuestas estaban con Casey Stoner, con Andrea Dovizioso o con Roberto Locatelli, los líderes del campeonato. Sin embargo, el mallorquín se enganchó rápidamente al grupo de cabeza y en la séptima vuelta había cogido ya el liderato de la carrera.

Como suele ocurrir en los 125cc los cambios fueron constantes. Locatelli, Dovizioso, Stoner y Lorenzo parecían jugar al gato y al ratón. Hasta que llegó la última vuelta con Lorenzo en la cabeza. En un abrir y cerrar de ojos, el mallorquín pisó la hierba en la salida de una curva -cuando quedaban sólo siete para la conclusión- y se encontró cuarto superado por sus tres rivales. Pero después, realizó una de las mejores maniobras que se vieron en Assen: avanzó por el exterior a Dovizioso y Stoner y en la curva siguiente pasó por el interior a Locatelli.

Entró primero. "Vamos resolviendo los problemas de la moto y volvemos a estar delante", indicó Lorenzo. "Cada vez estoy más convencido de que puedo ganar aún el Mundial. Estoy a 51 puntos del líder, pero no le tengo miedo a nadie. Para mí soy el mejor".

Jorge Lorenzo, en el podio como vencedor de 125cc.
Jorge Lorenzo, en el podio como vencedor de 125cc.ASSOCIATED PRESS

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 26 de junio de 2004.

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