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Entrevista:TROTAMUNDOS | JESÚS CIFUENTES | EL VIAJERO HABITUAL

Solidaridad en la selva

El compromiso le llevó a la selva guatemalteca. No para perseguir con la cámara exóticos especímenes, sino para proteger al especimen humano perseguido. Jesús Cifuentes, ex líder de los Celtas Cortos, no quiere olvidar ni un detalle de aquel viaje de solidaridad. El mismo poso está en su último disco, Horizonte, que firma como Cifu & la Calaña Sound.

Guatemala, año 1990. Joven músico español se enrola en las brigadas internacionales de la paz. Destino Guatemala.

Para entender aquello tendría que remontarme a mi cándida adolescencia, cuado me impregné del ideario utópico a la sombra de sindicalistas y luchadores. Luego no me ha quedado más remedio que ejercerlo.

¿Qué había en la selva guatemalteca que le requiriera?

Una población indígena refugiada al norte, en la frontera con Chiapas. Perseguida por un ejército que no dudaba en bombardearlos. Algo que se pensaban un poco más si comprobaban que allí había extranjeros.

O sea, que usted era algo así como un escudo humano.

Algo así. Accedimos a la selva con ayuda de un guía. Caminamos dos días por una zona inexpugnable y sin referencias, con nuestras mochilas y sudando a mares. Al fin llegamos a una de las llamadas comunidades populares en resistencia. Vivían en chambaos de bambú en pequeñas áreas deforestadas, comían a base de maíz, y si una gallina ponía un huevo te lo regalaban.

Creo que poseían un vínculo casi místico con la naturaleza.

Sí, antes de cortar un árbol rezan y piden perdón, lo mismo que cuando se disponen a arar la tierra. Aquello me pareció el colmo de la delicadeza y el respeto por el medio ambiente. Tendríamos tanto que aprender los países llamados desarrollados.

¿Llegó a sentir sensación de peligro?

Sí, porque sabíamos que poco antes habían matado a un francés junto con un grupo de indígenas. Alguna vez bombardeaban a destajo sobre la selva. Ten en cuenta que entonces la vida de un ser humano valía allí lo que una bala. Luego cambiaron un poco las cosas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de junio de 2004