Reportaje:EXCURSIONES | Barbate-Los Caños de Meca

El océano desde las alturas

El camino transcurre bordeando un acantilado sobre el oceáno Atlántico desde el que se puede ver África

Está claro. Nadie viaja desde el extranjero a España para sentarse en un sofá delante del televisor y ver una boda, por mucho que sea la del siglo. Caminar por el sendero del Acantilado, entre Barbate y Los Caños de Meca (Cádiz), el día en que se casan el príncipe Felipe y la ya princesa Letizia es sinónimo de practicar idiomas.

Bajo un abrasante calor, oliendo a mar y oyendo cantar a las gaviotas, las garcetas y las garcillas, sólo había el pasado sábado extranjeros con la piel quemada. Además de una docena de desaprensivos que no tuvieron otro sitio donde hacer una competición de motos de cuatro ruedas que en este sendero del Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate.

Sin contar con los moteros, el sendero del Acantilado es un camino tranquilo y fácil de hacer. Aunque por esta época del año hace mucho calor en esa zona, el Atlántico está tan cerca que refresca el paseo. Así que es muy recomendable asomarse a las barandillas de madera, sentir la brisa y, si no hay nubes, entornar los ojos para ver a lo lejos el inicio de la costa de África.

La ruta bordea un acantilado casi vertical y conecta Barbate con Los Caños en poco más de dos horas. Así que ofrece una doble posibilidad: recorrerla o tumbarse en la playa mientras la recorren otros. Esta segunda opción fue la elegida por la novia de Stanislao Kopiez, un polaco que se recorrió el sendero entero a gran velocidad mientras su chica se tostaba al sol y al que el sendero le pareció "very beautiful". "Es la segunda vez que estoy en España. Antes había estado en Barcelona, y ahora vengo de Sierra Nevada. Estos días estoy en Conil. Lo bueno que tiene este camino es que es muy bonito y lo puedes ver andando, sin tener que pasarte todo el tiempo sentado en el coche".

Como Stalisnao, otros extranjeros paseaban despreocupados con sus gorras caladas hasta las orejas. Algunos tomaban el sol a mitad de camino, a la sombra de la torre del Tajo, donde merece la pena parar durante un buen rato. La torre está en la cima del acantilado que da nombre a la ruta y que tiene más de 100 metros de alto. Allí hay un mirador donde se ve un paisaje espectacular y en el que anidan distintas aves. Enfrente está el pinar de Barbate, con decenas de árboles que fueron plantados a principios del siglo pasado.

La torre vigía, de 13 metros, fue construida en el siglo XVI para prevenir los ataques de los piratas turco-berberiscos que proliferaban en aquella época. Un panel explica que, mediante fuego y humareda, las distintas poblaciones se avisaban del peligro. En una sola noche, un mensaje podía llegar desde Alejandría hasta Ceuta a través de este tipo de construcciones. El acantilado está a medio camino, y el resto la ruta es bastante similar, un camino de arena o piedra rodeado de vegetación que permite ver el océano cada pocos metros. Si hace mucho calor, la recompensa llega al final del camino: tumbarse en la playa de Los Caños y meterse en un agua casi helada. Es lo bueno que tiene este sendero. Que no hace falta elegir entre irse con Stanislao o con su novia. Se pueden hacer las dos cosas.

Cinco rutas posibles

- Cómo llegar. Desde Cádiz, hay que coger la Nacional IV en dirección a San Fernando, y seguir las indicaciones hacia Chiclana y Conil. Tras pasar Vejer, hay que salir de la N-340 e incorporarse a la A-393. Una vez en Barbate, hay que dirigirse hacia la playa de la Yerbabuena, a unos dos kilómetros del centro de Barbate. El Parque Natural de La Breña está bien indicado y se ve perfectamente la zona de aparcamiento a la entrada de la ruta, que está situada a la izquierda de la carretera. El acceso en transporte público es más difícil, pero hay autobuses desde Cádiz hasta la localidad de Barbate.

- Qué ver. Lo más característico de esta zona son las playas, mucho más que los pueblos que las acogen. Las de Conil, Zahara de los Atunes o Los Caños de Meca son muy famosas. Miles de turistas las visitan en verano, época en la que la diversión está asegurada tanto de día como de noche.

- Otras rutas. Hay otro camino más corto para llegar a la torre del Tajo y disfrutar de las vistas. Si dejamos el coche un poco más adelante, en el punto kilométrico 3,5 de la carretera que une Barbate y Los Caños, el camino andando es más corto y también llega hasta el mirador. Pero hay además otros tres senderos dentro de este Parque Natural. Dos de ellos conducen hasta torre de Meca, donde podremos ver 11 tipos distintos de eucaliptos, y el otro, el más largo de todos, que tiene 12 kilómetros, recorre gran parte de las marismas formadas por el río Barbate.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 27 de mayo de 2004.

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