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El cierre del Espai Moma deja a Valencia sin un teatro de referencia

La compañía abre un periodo de reflexión indefinido para plantearse "nuevos retos"

Carles Alfaro, director de Espai Moma, confirmó ayer los rumores al anunciar el cierre "definitivo" de una sala que ha proporcionado a la ciudad de Valencia multitud de espectáculos a lo largo de seis temporadas. Alfaro, director igualmente de la compañía Moma Teatre, insistió en que la clausura del espacio no se debe tanto a la falta de apoyo económico de las instituciones como a la voluntad de su compañía por asumir "nuevos retos". Satisfecho por haber cubierto buena parte de los objetivos fijados, Alfaro reconoció, no obstante, la "carga" derivada de preparar los proyectos sin el tiempo necesario.

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"No se trata un reclamo, ni es ninguna forma de presión", dijo ayer Carles Alfaro en rueda de prensa celebrada en el propio Espai Moma. La desaparición de la sala, añadió, responde a una "decisión muy meditada" e irrevocable, tras la cual la compañía Moma Teatre abrirá un periodo de reflexión "sine die" que servirá para plantearse nuevos desafíos. Alfaro aseguró haber llegado a sentirse "conmovido" por la reacción de los responsables públicos, interesados en la continuidad de un espacio que durante seis años ha acogido muchas funciones de teatro, pero también óperas, espectáculos de danza, cine, lecturas dramatizadas y conciertos. Todos ellos, recordó el director, desarrollados bajo los principios de un lenguaje escénico contemporáneo y de la consolidación de un uso artístico del valenciano.

De sus palabras, sin embargo, se desprende cierta crítica al hecho de que después de 698 funciones por las que han pasado 77.077 espectadores, los recursos -en buena medida subvenciones- con los que cuenta Espai Moma sean aproximadamente los mismos que cuando empezó: "En un trabajo como este, mantenerse comporta no crecer, y no crecer, morir por falta de estímulos". Y esta falta de financión habría hecho imposible su voluntad por acometer ciertas iniciativas. Más explícito fue Alfaro al referirse al tiempo "absolutamente loco", por escaso, del que han dispuesto para preparar muchos proyectos.

El director de Moma Teatre adelantó su apoyo para que la sala pueda reabrir con otros responsables, y evitar así que se convierta en un "garaje" o en un "supermercado". En la misma línea se expresó ayer el secretario autonómico de Cultura, David Serra, quien afirmó que Teatres de la Generalitat negociará desde la próxima semana para que el espacio "continúe abierto y ofreciendo la mejor de las artes escénicas", informa Europa Press.

Alfaro dijo sentirse satisfecho por haber logrado buena parte de los objetivos marcados en un principio y por haber conseguido, a pesar de las dificultades, hacer de la sala un referente, a juzgar por "las innumerables compañías que han querido exhibir aquí sus espectáculos". Entre las muchas representaciones habidas que citó, Alfaro mencionó especialmente Nascuts culpables y La caiguda, y se preguntó si "podrían haber surgido de la dinámica propia del mercado", en referencia a la vocación de servicio público que siempre ha tenido Espai Moma, sin dejar de ser en realidad una empresa privada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de mayo de 2004