Vuelve Morcillo 'El Bellaco'

El padre del rock castellonense saca nuevo disco después de 5 años

En ese área común que comparten Castellón y Valencia, Juan Antonio Morcillo ha perfilado, sin pretenderlo, una leyenda del rock con los años. "Pinté cuatro pisos para pagar mi primer bajo, un Fender hecho a mano en California que no vendería por nada del mundo", recordaba ayer este incombustible rockero nacido en Godella en 1949 que ha vivido en Castellón la mayor parte de su vida. El bajo, asegura, le costó 90.000 pesetas de las de 1968 y lo empuñó para subirse por primera vez a un escenario en el Teatro Principal de Castellón con Los Sherpas, una banda en línea con los grupos punteros de la época, léase Bravos, Brincos o Canarios.

Desde entonces, por su actitud libertaria y por insistir una y otra vez en hacer "rock and roll por encima todas las cosas" ha labrado esa leyenda rockera que ha ido más allá del ámbito local a partir de su paso por Los Auténticos, cuyo single La Estrella es una pieza de culto de los primeros ochenta, y la formación de Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos, la más popular de sus bandas. Con el nombre de Los Morcillos, publicó un CD-single en 1999 y después se le perdió la pista, hasta la salida de un nuevo álbum, El ritmo del buitre (entre nuevas y viejas) que ayer presentó en la sede de la SGAE de Valencia con cuatro guitarras en escena, entre ellas las de Miguel Ángel Villanueva, que fue fundador de Los Auténticos y figura imprescindible en la historia del pop valenciano, y Pedro López, ex miembro de Los Rítmicos y fundador de Los Romeos, otro grupo de Castellón que tuvo su momento de gloria nacional. "¡Cómo ha sonado!", decía el mismo Morcillo ayer, después de la breve actuación. El disco, como reza el título, tiene 6 canciones inéditas y otras que no lo son y lleva el membrete de Polka Wave.

"Lo más interesante", señalaba Morcillo "es que lo tenía todo ya grabado y guardado en el cajón, hasta que unos cuantos amigos decidieron reunir dinero entre todos para publicarlo". ¿Acaso una leyenda del rock no puede vivir de ello? "Yo sigo viviendo de esto, pero porque necesito poco para vivir y seguiré así, eso sí, haciendo lo que me de la gana".

En estos cinco años de silencio público, Juan Antonio Morcillo llegó a montar un bar que le "asfixiaba", asegura, "porque todo se lo llevaba la administración del negocio". Así que decidió repetir lo mismo que hizo en los 70, irse a tocar por la calle... en varios países europeos, Francia, Italia y Alemania principalmente. "Pude comer de ello" ¿Y dormir? "Unas veces mejor que otras", ironiza para añadir: "Lo importante es que he conocido a muchísima gente, ha sido superpositivo. A la vuelta, me puse a preparar este disco". Al final, un comentario indignado sobre la música con que se acompañaba en las televisiones, incluida la autonómica, la victoria del Valencia C. F.: "No ponían ni una canción de gente de aquí, todo de fuera. ¡Freddy Mercury cobrando royalties después de muerto y los de aquí, a dos velas!".

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