Entrevista:JOAN IGNASI PLA | Secretario general del PSPV-PSOE

"Si nos creemos una comunidad histórica, tenemos que plasmarlo en el Estatuto"

Pregunta. ¿Qué le pide al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero?

Respuesta. Me conformaría con que la impronta y la forma de hacer las cosas que ha tenido desde que es secretario general del PSOE la traslade al Gobierno de España. Una forma sencilla de entender la política, desmitificando lo que son los grandes cargos.

P. El PSPV ha crecido en votos, pero no ha logrado el vuelco logrado en otros sitios de España.

R. El avance ha sido espectacular porque recortar las diferencias, en votos, en 14 puntos es un gran logro. Es verdad que en esta comunidad el PP cuenta con un respaldo todavía muy importante. Eso es fruto de una situación socioeconómica muy peculiar y del constante recurso del PP a la propaganda y al uso y abuso de los medios de comunicación y de los recursos institucionales. Por otra parte, seguramente tenemos que esforzarnos más por sintonizar con esta sociedad valenciana tan distinta a la de hace 10 años.

"Camps ha jugado estos meses a políticas de gestos y poca política de verdad"
"Estos cuatro años han consolidado un partido más moderno y más cercano a la sociedad"
"La nueva dirección del PSPV será reducida y pensada en clave de equipo"

P. Eduardo Zaplana presumía de poder valenciano. Tras la conformación del nuevo gobierno, ¿qué balance hace de la presencia de valencianos en Madrid?

R. El poder valenciano en la época de Zaplana era más virtual que real. Pero la verdad es que yo ese poder valenciano no lo he visto en la práctica por ninguna parte. Si hacemos un repaso de los compromisos que el Gobierno de España tenía con esta comunidad, ves que no ha existido. Más allá de los 38 kilómetros de la A-3, la inversión del Estado en carreteras, puertos y aeropuertos ha sido muy baja. Si hablamos de la sensibilidad del Gobierno de Zapatero, ésta debe ser algo más que venir a veranear a Platgetes, que era lo que hacía Aznar, con el señor Carlos Fabra, por cierto. Yo me quedo con el compromiso de contacto permanente y la voluntad inequívoca de solucionar los problemas de Zapatero.

P. ¿Será esta legislatura la de la reforma del Estatuto?

R. No estoy convencido de que sea la legislatura de la reforma porque no veo, más allá de gestos, voluntad del PP de hacerlo. Zapatero dijo en su investidura que la reforma exige dos cuestiones: que se ajuste a la Constitución, y la propuesta del PSPV lo cumple, y un amplio consenso. Yo no veo en estos momentos voluntad de acuerdo en el PP. El presidente Camps puede tener una cierta voluntad, pero lo veo muy condicionado por los acontecimientos que vive su partido y también por la posición que el PP a nivel nacional mantiene con respecto a nuestra reforma. Nosotros vamos a intentarlo con una propuesta de avance después de años de estancamiento en posiciones muy españolistas, que el PP ha convertido en un elemento difícilmente negociable.

P. ¿Ni tan siquiera dentro de un paquete más amplio de reformas?

R. El gobierno de Zapatero se ha propuesto llevar a la práctica lo que es una realidad en nuestra sociedad después de 25 años [de Constitución]. El miércoles, si no pasa nada, se aprobará el inicio de los trabajos de la comisión de reforma del Estatuto constituida en las Cortes Valencianas. Entonces veremos cuál es la voluntad real del PP. Sería bueno que nuestra Carta Magna incorporase nuevos derechos y la capacidad de disolver las Cortes como cualquier comunidad histórica. Si nos creemos que somos una comunidad histórica, y contamos con todos los componentes para serlo, tenemos que plasmarlo en el Estatuto.

P. Defiende una vía valenciana del socialismo. ¿En qué consiste?

R. En ocasiones se ha hecho una traslación de las posiciones del PSPV a las del socialismo catalán, cuando muchas veces la propuesta partía del PSPV, en esa natural tendencia a sumarnos a las posiciones de Cataluña y a minusvalorar nuestra propia capacidad. Estoy cansado de recordar a dirigentes de mi partido que el PSC es un gran partido, pero ha tardado 20 años en llegar al Gobierno cuando el PSPV ha gobernado 13 años. O el nivel de respaldo. Nosotros tenemos más respaldo [en votos] en términos absolutos y relativos que el PSC. La vía valenciana está muy sustentada en la clave del recelo que suscitan las posiciones de Cataluña en el conjunto de España, y la ausencia de esos recelos con respecto al País Valenciano y al PSPV.

Los posicionamientos políticos son muy similares, por ejemplo, en esa necesidad de acabar con esa centralidad en el diseño de España.Creemos en el desarrollo de un gran eje socioeconómico en sintonía con Cataluña, Aragón y Baleares, respetando la capacidad de cada autonomía para establecer sus responsabilidades. Con una postura muy similar, nuestra posición dentro del PSOE y en el conjunto de España suscita menos recelos.

Y con respecto a la eurorregión que plantea Pasqual Maragall, el error es partir de la base de que Cataluña se sitúe en el centro de todo, cuando realmente se trata de una posición entre iguales sin punto central, con muchos puntos y espacios.

P. Dijo no hace mucho que estar en el Parlamento le permitiría contrastar mejor las propuestas del PSPV con las del Consell del PP. Pasados 10 meses de legislatura se le ve y se le oye poco.

R. Se me ve y se me oye poco porque no hay Parlamento. Las Cortes es un espacio más para mi acción política. Quiero recordar que soy secretario general de este partido, con una amplia implantación local en esta comunidad, y al mismo tiempo soy síndico-portavoz en el Parlamento. Intento compatibilizar ambos espacios para trasladar mi alternativa, pero desgraciadamente está paralizado. No hay interés del PP ni del presidente en que la Cámara sea un espacio vivo de debate. Camps ha jugado estos 10 meses a políticas de gestos y poca política de verdad. No es suficiente venir una vez a la semana a las sesiones de control. Yo he procurado en el poco espacio que he tenido trasladar problemas reales de la ciudadanía. Desgraciadamente no ha sido posible hasta ahora, esperemos que la reforma del reglamento de la Cámara haga del hemiciclo un espacio de debate.

P. ¿Hará ajustes en el grupo parlamentario?

R. Este primer curso acaba bien para el PSPV porque desde el debate de investidura hasta hoy, lo que se ha visto en el Parlamento es un partido en la oposición capaz de plantear problemas y proponer alternativas. Enfrente se ha visto un gobierno del PP sin norte más allá de uno de sus consellers, Rafael Blasco, un especialista en aparentar que ha presentado varios proyectos de ley; por cierto todos ellos encargados a consultoras externas. El resto del Gobierno no ha existido. Y el partido que lo sustenta tampoco. No les recuerdo más iniciativas que las relativas al PHN, al AVE y a la eurorregión. Cuando empiece el próximo curso parlamentario faltarán tres años para las siguientes elecciones y vamos a cambiar el ritmo: con un congreso que haremos en julio para conformar una nueva dirección del partido y con una remodelación del grupo parlamentario.

P. ¿En qué sentido?

R. Ajustar la dirección que salga del congreso al grupo para combinar la parte propositiva, que se ha hecho bien, con mayor una presión al Consell.

P. ¿Ve semejanzas entre la crisis del PSPV de hace unos años y la actual del PP?

R. En lo único que se asemejan es en el hecho de que la pérdida del poder político e institucional genera tensiones. Lo que está pasando en el PP es el intento de Zaplana de perdurar frente al señor Camps, que no quiere que esto sea así. Una lucha que acaba de empezar y que, creo, será más intensa en el futuro.

P. Usted fue elegido secretario general hace cuatro años por 10 votos. Parece que en el congreso del PSPV de julio [Pla se presenta a la reelección], tendrá un respaldo bastante más amplio.

R. El punto de partida es distinto. Entonces partíamos de una situación de gran convulsión interna. Yo propuse entonces un cambio compartido, intentando acabar con el esquema de familias y repartiendo responsabilidades en función de la valía de cada persona y no de con quién estaba o había estado. Creo que este objetivo se ha conseguido en gran medida, aunque siempre habrá gente que no esté de acuerdo. Pero hay una idea común de que estos cuatro años han servido para ir consolidando un partido más moderno, más enraizado en la sociedad y con capacidad para gobernar. Van bien las cosas, pero todavía falta mucho.

P. ¿En qué dirección está pensando?

R. En una reducida, de 18 personas, con nueve grandes secretarías y nueve vocalías que complementen a las anteriores. No va a haber espacios para la composición territorial porque tendrá su espacio en el consejo territorial, más regulado, con reuniones periódicas de los secretarios comarcales, donde se debatirán las posiciones políticas, en algún caso vinculantes para la Ejecutiva en temas territoriales. Aspiro a crear una dirección en clave de equipo, que actúe de motor junto con el grupo parlamentario para provocar el vuelco electoral en 2007.

P. ¿Habrá cambio de caras?

R. Habrá cambio de caras y personas que continuarán, con igual número de hombres que de mujeres.

P. ¿Qué pasará con los ediles expulsados de Alicante?

R. Les he instado a ellos y a la dirección comarcal del PSPV a que abran un proceso de reflexión para ver qué se hizo mal. Creo que la dirección hizo cosas mal, pero ellos también lo hicieron cuando pensaron que sus posiciones se podían defender al margen de las directrices del partido. Me gustaría que esto acabase en una foto final, en la que el partido volviese a trabajar en Alicante con un objetivo común, y que estos ediles volviesen.

P. ¿Habrá primarias para elegir candidato a la Generalitat en 2007?

R. Las habrá si lo deciden los militantes. En todo caso para que haya primarias ha de haber más de un candidato. Yo voy a presentarme.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de abril de 2004.

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