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Crónica:BALONCESTO | Liga ACB
Crónica
Texto informativo con interpretación

El Barça desquicia al Madrid

Los azulgrana fueron más resolutivos frente a un rival muy mejorado

Robert Álvarez

Se acumulan los clásicos, se repiten las victorias del Barcelona y una y otra vez acaba desquiciado el Madrid, que sumó ayer su novena derrota consecutiva en este tipo de partidos. Sucedió en su enfrentamiento de Copa en Sevilla y se repitió ayer en el Palau, donde el Madrid volvió a desempeñar un papel impregnado por la desesperación. Tuvo de nuevo muy cerca la victoria en un partido cargadísimo de tensión, demasiados contactos físicos fuera del reglamento y continuas peloteras entre jugadores. Pero tanto en el desarrollo normal del juego como en esa guerra sucia tuvo el Barcelona un punto mayor de control. Ese factor fue el que le procuró un triunfo que supone la bocanada de oxígeno que precisaba con urgencia tres días después de haber quedado eliminado de la Euroliga. El Madrid, que buscaba un punto de inflexión en este tipo de partidos y que se presentaba con una inercia de lo más esperanzadora por su buena trayectoria liguera, y porque está sólo a un par de días de disputar una final europea como la Copa ULEB, no logró cambiar de tercio y volvió a sufrir de lo lindo, yendo a remolque en un final de lo más apretado pero siempre contrario a sus intereses.

BARCELONA 81 - REAL MADRID 78

Barcelona: Nacho Rodríguez (6), Navarro (11), Bodiroga (25), Varejao (5) y Dueñas (10) -cinco inicial-; Fucka (2), Fermerling (8), Drejer (9) y De la Fuente (5).

Real Madrid: Bennet (13), Stojic (12), Herreros (15), Burke (11) y Kambala (8) -cinco inicial-; Roberto Núñez (0), Fotsis (7), Mumbrú (2) y Bueno (10).

Arbitros: De la Maza, García G. y Pérez Garecía. Eliminados por faltas personales: Mumbrú (m. 34) y Dueñas (m. 35).

Palau Blaugrana: 7.923 espectadores. Partido de la jornada 31 de la Liga ACB.

Tuvo muy a mano la victoria el Madrid, que evitó llevarse la tunda a la que conducía Bodiroga a los suyos al filo del intermedio, cuando el Barcelona se mostraba intratable (49-35). El Madrid vio en esos minutos lo mucho que depende de Bennett, al que Lamas había dado unos minutos de respiro. Pero después de reponerse, con algunos argumentos típicos como los triples de Herreros y otros más atípicos como el estirón con el que el Stojic levantó a su equipo (51-50), el cúmulo de despropósitos que cometió en los instantes decisivos le volvieron a condenar.

Kambala se llevó la palma. No fue su día. Tardó muchísimo en aportar algo a su equipo. Y al final se dejó llevar por el fragor del juego barriobajero y le propinó un codazo descarado a Navarro. Fue castigado con una falta antideportiva y Lamas lo sentó de forma inmediata. Navarro, muy pillo, había provocado dos faltas de ataque en la fase decisiva, en la que los jugadores del Madrid fallaron en exceso en los tiros libres. A Bennett, muy bien sujetado por Nacho Rodríguez, también le costó mucho entrar en calor, sobre todo en ataque. Pero cuando empezó, ya en la segunda parte, estuvo colosal. Entre Stojic y él pusieron a su equipo por delante (66-67). No importó que los tiradores del Barcelona acertaran a superar mejor que nunca la consabida defensa en zona que tanto se les atraganta y a la que el Madrid, por supuesto, también recurrió. Bennett y Herreros le dieron cuerpo a su equipo, muy favorecido por la superioridad que demostró en el rebote. Sufría el Barcelona, que perdió a Dueñas por faltas. Pero varios jugadores del Madrid bajaron el pistón de una manera alarmante, léase Kambala, Fotsis y Mumbrú.

Pero que el Barcelona no atraviesa por un momento de forma boyante es algo patente. Fucka está lejos de su mejor versión, el vaivén en el puesto de base es incesante, las dudas respecto a cómo atacar una zona se le hacen eternas y le cuesta al equipo de Pesic marcar la jerarquía como lo hacía el año pasado. Por eso, estaba cantado que ayer iba a sufrir de nuevo. Pero en los minutos finales sus jugadores volvieron a actuar con un punto de mayor frialdad -sobre todo Bodiroga, Femerling y Navarro- y precisión que los del Madrid, que definitivamente perdió los papeles en los momentos en que menos se lo puede permitir. Volvió a sentirse maltratado por los árbitros, que ya le habían señalado una técnica a Lamas cuando se retiraba a los vestuarios en el descanso, y a perder la cabeza por sus propios errores, casi de patio de colegio.

Al Barcelona, por el contrario, el clásico le fue de perlas: frenó su negativa trayectoria de las últimas semanas y le procuró un arreón para encarar las decisivas semanas que restan de temporada.

Rodríguez y Bennet se encaran en una acción del partido.
Rodríguez y Bennet se encaran en una acción del partido.VICENS GIMÉNEZ

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Sobre la firma

Robert Álvarez
Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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