Andrean no era Andrean
Un herido despierta del coma y aclara su identidad
Horas agarrados a un clavo ardiendo que no era el suyo. La familia del búlgaro Andrean Andreano estuvo acompañando durante más de un día a un herido equivocado. Un joven que estaba en coma en el hospital público Gregorio Marañón y que ayer se despertó y habló. Su novia no se llama Kalina. Él es rumano, no búlgaro. Ya ha sido identificado, aunque no ha trascendido su nombre.
Los padres de Andrean, búlgaros evangelistas, se enteraron por la tarde de que su hijo murió el día del atentado. A las 19.30 de ayer aún no aparecía en la lista oficial de fallecidos, pero a esa hora toda la familia velaba su cadáver en el tanatorio situado en la ronda de circunvalación M-30.
Félix Robledo, de 54 años, es un vecino de la familia, en Torrejón de Ardoz. Ayer se pasó la mañana con Denko, un amigo del fallecido, buscando a Kalina, la prometida de Andrean. Ya no se casarán en mayo, como tenían previsto. Ambos subieron a uno de los trenes que saltaron por los aires. De Kalina sigue sin saberse nada. Félix se ha volcado con sus vecinos, "y si hace falta me cojo días en le trabajo para ayudarles". Es el conductor del director general de Trabajo de la Comunidad de Madrid, pero ayer llevó a pasajeros más importantes: una familia rota.
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