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FÚTBOL | Liga de Campeones: vuelta de los octavos de final

Salgado: "Somos mucho más que seis 'galácticos"

El lateral madridista reivindica la actuación de los jugadores menos populares de la plantilla

"Somos mucho más que seis galácticos", dijo Míchel Salgado, más flaco de lo normal, al salir de la ducha. El lateral gallego había hecho un partido extraordinario y aprovechó la publicidad que le daban para recordar a los menos recordados por la mercadotecnia: "Yo estoy en contra de usar la palabra galáctico, porque es una creación de los medios y porque sólo mide las camisetas que se venden. Hoy hemos probado que somos un equipo. Detrás de esta victoria hay mucho trabajo, hay muchos jugadores, jóvenes como Raúl Bravo, que rinden en cualquier posición; o como Mejía, que hoy ha tenido que sustituir a Pavón en un partido complicado y lo ha hecho muy bien, debutando en Europa. En este equipo hay jugadores como Solari, que siempre rinde al máximo cada vez que le necesitamos, o Guti, o Helguera, ¿qué puedo decir de Helguera? Iván siempre está ahí".

Salgado estuvo en todas partes. Primero tapó a Zé Roberto, el jugador con más desborde del Bayern. Después sacó un balón de gol en la raya. Y estuvo en la jugada del tanto de Zidane, como asistente inesperado. Con su aparición en el área rival, Salgado recordó aquellas tardes en las que dejó su marca en partidos cruciales, cuando nadie le esperaba. Con España ante Yugoslavia en la Eurocopa de Holanda y Bélgica; con el Madrid ante el Manchester, en Old Trafford, en 2000; y ayer, cuando le ganó en el salto a Kovac, uno de los talludos centrales del Bayern y le sirvió el balón del gol a Zidane. "Pongo ilusión en cada balón y sabía que al menos, si no lo ganaba, lo iba a pelear", dijo Salgado, recordando la proeza del 1-0. "Salto con el central porque veo que Zidane se desmarca por detrás".

Con ese salto, Salgado desbarató todos los sueños del Bayern, que llegó a Madrid convencido de que pasaría la eliminatoria. "Ha sido una gran decepción", se lamentó el técnico alemán Ottmar Hitzfeld; "porque después del partido de Múnich teníamos grandes esperanzas; pero no hemos sabido repetir el partido de ida".

Hitzfeld recordó el gol del Madrid y culpó a sus defensas. Le llamó "fallo" a los errores del marcaje a Zidane y del fracaso en el salto de Kovac con Salgado. "El Madrid ha jugado muy bien los 20 primeros minutos", dijo Hitzfeld; "luego nos hemos organizado mejor, pero entonces han marcado el gol que nuestra defensa debería haber evitado. Fue un fallo".

"Luego", prosiguió Hitzfeld, "al final del primer tiempo hemos tenido ocasiones claras, sobre todo el dos contra uno de Ballack y Makaay. E incluso los defensas han sacado dos veces el balón bajo la portería. Por eso creo que el empate habría sido lo más justo al descanso...".

El empate no hizo justicia al Bayern porque Salgado, siempre él, fue el que sacó un tiro que iba a gol. "Vi que Casillas salía y que el balón iba rechazado a la frontal", recordó ayer; "así que me tiré a ver si podía tapar, porque sabía que cogerían el rechace. La pegó Pizarro, y yo la saqué con la pierna izquierda". El balón hizo un globo por encima del larguero de Casillas y el Bernabéu suspiró aliviado.

"Hemos hecho un buen partido aunque ha sido muy difícil", declaró Zidane, el goleador. "En el gol tuve la suerte de estar cerca de la portería y de que Salgado luchara por la pelota".

El inesperado héroe madridista no se cambió su camiseta con ningún jugador del Bayern. Lo hizo con el conductor del autobús del equipo bávaro, un chaval de melena rubia al que los jugadores del Bayern llaman Míchel por su parecido con Salgado. A él le regaló la camiseta con el 2. En memoria del jugador que, como él dice, peleó "palmo a palmo" por "mermar al rival".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de marzo de 2004