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Disney sitúa al frente a un hombre de Eisner y cierra en falso la crisis

El ex presidente sigue como consejero delegado pese al disgusto de los accionistas

Michael Eisner ha perdido la mitad de su poder en la empresa. Los accionistas de la compañía le han arrebatado el cargo de presidente para dárselo al ex senador George Mitchell, vinculado a la empresa desde hace pocos años. Eisner mantiene el cargo de consejero delegado, pero pierde de este modo el control absoluto que ha ejercido en los últimos 20 años. Las acciones de la compañía tuvieron ayer una discreta revalorización.

Dado que fueron 43 de cada 100 los accionistas que pidieron el despido de Michael Eisner, que este empresario mantenga su cargo como consejero delegado no augura ninguna paz interior en el seno de Disney.

En la madrugada del miércoles al jueves, los accionistas decidieron diseccionar los cargos que ocupaba Eisner y darle a Mitchell el de presidente. Sin embargo, en una muestra más de las contradicciones de esta empresa, el consejo aprobó una declaración de apoyo a su liderazgo empresarial.

Todos parecían haber perdido al final de la cumbre accionarial. El sector crítico, liderado por los ex miembros del consejo Roy Disney y Stanley Gold, pretendía lograr el relevo de Disney; no lo consiguieron. La facción moderada se conformaba con renovar el mandato de Eisner en sus dos cargos y lograr garantías de responsabilidad de su gestión y, como requisito añadido, el compromiso de que acepta poner en marcha un proceso de sucesión a medio plazo; tampoco lo lograron. El último sector, entregado al mandato de Eisner, también salió apesadumbrado por su recorte de poder.

Eisner cree que la separación de sus cargos no es producto de los errores de su gestión, sino que se ajusta simplemente a los patrones modernos de gestión empresarial, que recomienda esa división de poder entre presidente y consejero delegado: "Teníamos que modernizar el sistema de gobierno de nuestra compañía y lo hicimos hoy", dijo Eisner en la cadena ABC, propiedad de Disney. Después reconoció que "había, obviamente, algunas personas que no estaban contentas con mi labor".

No son algunas, son un 43% del accionariado de la compañía, aunque perdieron dos batallas. Primero, no consiguieron expulsar a Eisner. Segundo, la persona escogida para el cargo de presidente pertenece al círculo de confianza de Eisner. Mitchell le debe a Eisner su entrada y su ascendencia en la empresa después de toda una carrera dedicada a la política.

El comunicado final reconoce las disensiones: "Somos conscientes de que algunos votaron a favor de un cambio inmediato en la dirección del consejo. Sin embargo, teniendo en cuenta todos los factores, creemos que la decisión que hemos tomado hoy es la mejor en el interés a largo plazo de los accionistas de la compañía", dice la nota. Disney y Gold, recibidos con aplausos, intervinieron durante 15 minutos para tratar de convencer a los accionistas indecisos de que votaran a favor de la expulsión de Eisner. Gold concluyó de esta manera: "Michael Eisner se tiene que marchar hoy mismo. Debemos contemplar esta reunión como el primer paso hacia la salvación de la compañía. Debemos buscar un cambio real y significativo".

Eisner escuchó pacientemente esta intervención y reconoció después algunos de sus errores, como la mediocridad en los resultados de gestión de la cadena ABC. "Las críticas que acaban de escuchar", dijo a los accionistas, "están básicamente equivocadas. Creo que lo que han oído es sólo retórica crítica, pero no razonamientos".

Los analistas no creen que la situación actual sea sostenible, dado que el consejero delegado sólo cuenta con el apoyo del 57% de los accionistas y el nuevo presidente también fue rechazado por el 24% de los votantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de marzo de 2004