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Dos sobrinas de Antonio y Manuel Machado relatan recuerdos de la vida y obra de sus tíos

Comienzan en Sevilla las jornadas sobre los poetas, que incluyen una exposición

Un día, Manuel Machado (Sevilla, 1874-Madrid, 1947) se cruzó con un mendigo y éste le dijo: "Señorito, todo se acaba". Leonor Machado Martínez, sobrina del poeta, recordó ayer esta anécdota en el inicio de las jornadas sobre Antonio y Manuel Machado en los Reales Alcázares de Sevilla. Leonor Machado y otra sobrina de los escritores, Eulalia Machado Monedero, ofrecieron una conferencia ante un centenar de personas a última hora de la tarde. Las jornadas forman parte de la presentación de los manuscritos comprados por Unicaja en una subasta.

Se trata de un lote de 770 páginas (muchas de ellas inéditas) por el que la entidad financiera pagó 625.000 euros. Hoy intervendrán en los Reales Alcázares los integrantes del equipo investigador de los manuscritos, mientras que mañana miércoles será el turno para el hispanista Ian Gibson, que prepara una biografía de Antonio Machado (Sevilla, 1875-Collioure, 1939). También se expone a partir de ayer una selección de los manuscritos. Esta pequeña muestra se cerrará el 29 de febrero. Los actos han sido organizados por el Ayuntamiento y Unicaja.

Las dos sobrinas de los poetas estuvieron arropadas en la conferencia por el concejal delegado de Cultura, Antonio Rodríguez Galindo; el presidente de Unicaja, Braulio Medel, y el coordinador del equipo de investigación de los manuscritos, el profesor Antonio Rodríguez Almodóvar.

Leonor Machado adelantó que iba a contar "recuerdos escuchados a los más allegados familiares". Si la sentencia del mendigo quedó grabada a fuego en la memoria familiar por su matiz fatalista, muchos fueron los momentos de alegría que también se recuerdan. Uno de ellos fue el primer encuentro de los padres de los poetas. "Antonio Machado Álvarez observaba saltar a los delfines a orillas del Guadalquivir", evocó Leonor. "Coincidió allí con Ana y se enamoró de ella al verla", agregó.

Se casaron. El primer hijo fue Manuel. Antonio nació en el Palacio de Dueñas. El traslado a Madrid les llegó cuando no habían cumplido los 10 años. "A ellos no les hacía ilusión. Los dos hermanos decían que si se iban de Sevilla, les gustaría hacerlo a una ciudad con puerto de mar porque querían ser marinos", relató Leonor Machado. No fue así. La familia se instaló en Madrid. ¿Y quién formaba aquella familia? Los cinco hermanos fueron Manuel, Antonio, José, Joaquín y Francisco. De los cinco, sólo dos, José y Francisco, tuvieron descendencia. Cada uno tuvo tres hijas. Las hijas de José fueron Eulalia, Carmen y María; las de Francisco, Ana, Mercedes y Leonor.

Hermético y poco hablador

Leonor desgranó algunas de las costumbres de Antonio Machado. "Le horrorizaba que le vieran sin afeitar. Tenía fobia al pelo largo en los hombres. En cuestiones personales era hermético y poco hablador. Creo que es su obra la que habla", comentó la sobrina, que también dedicó unas palabras a la "imposibilidad de vestir bien" del autor de Campos de Castilla. "Ya conocéis mi torpe aliño indumentario", escribió en uno de sus poemas más célebres.

A los dos hermanos les apasionaba la música. "Mozart era su compositor preferido", dijo. En pintura les gustaban El Greco, Goya y Velázquez. "Eran muy asiduos del Museo del Prado", evocó la sobrina. También les unió su amor por París, donde vivieron y conocieron al poeta Rubén Darío. "Manuel Machado decía que todo hombre de espíritu tenía dos patrias: la suya y París", afirmó Leonor. Eulalia Machado intervino a continuación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de febrero de 2004