El fiscal jefe de Alicante asume el caso Benifallim tras el expediente a dos acusadores públicos que lo dilataron

El fiscal jefe de la Audiencia de Alicante, José Antonio Romero, ha asumido la acusación pública en el juicio del caso de Benifallim. El presunto autor del triple asesinato fue excarcelado en agosto tras cumplir el máximo de cuatro años en prisión preventiva sin que se hubiese logrado terminar la instrucción de la causa. Romero ejercerá la acusación pública después de que la Fiscalía General del Estado abriera a principios de febrero un expediente a los dos fiscales que participaron en la instrucción del caso, por posible responsabilidad derivada de la desatención y retraso en el cumplimiento de las obligaciones propias del cargo.

En cualquier caso, el fiscal jefe recalcó ayer que esta decisión obedece a una "cuestión personal" e insistió en que no guarda relación con la medida disciplinaria adoptada por la Fiscalía General del Estado.

Un informe de la Inspección del Consejo General del Poder Judicial reprochó la Fiscalía disfunciones en el caso . "La presencia de fiscales brilla por su ausencia, con lo cual, cada vez que se da traslado al fiscal en cualquier actuación, el procedimiento se remite desde Alcoi a Alicante, para después reenviarlo desde Alicante a Alcoi, perdiendo en ese traslado mucho tiempo", indica el informe.

Uno de los jueces que instruyó la causa aseguró que a finales de junio de 2003 (Gómez Simón tuvo que ser excarcelado en agosto) mantuvo una conversación telefónica con el fiscal del caso, que le dijo que se iba de vacaciones en julio y que no calificaría el asunto hasta su vuelta. Dicho escrito de calificación fue presentada finalmente el 4 de septiembre, nueve días después de la excarcelación.

Aparte de la investigación a los fiscales del caso, la Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial acordó el 19 de diciembre abrir un expediente disciplinario por falta muy grave de desatención a la juez Natividad Navarro.

Francisco Gómez Simón, el único acusado por las muertes de Francisco Miró, Elvira Monllor y Rigoberto Esteve, se sentará en el banquillo el próximo 23 de febrero para enfrentarse a una condena inicial de 36 años por tres delitos de homicidio. Las acusaciones particulares reclaman, por su parte, 51 y 57 años al apreciar el delito de asesinato. Al acusado se le imputa, además, un delito de incendio en la Masía Vaquerises de Benifallim con el que, según la investigación, trató de borrar las huellas. Las partes piden que se indemnicen a los familiares por las muertes.

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