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Reportaje:

Yola Berrocal, en la Fundación Miró

El artista Antonio Ortega busca patrocinio para una escultura en cera de la musa de la 'telebasura' destinada al Espai 13

Hasta el 29 de febrero, el Espai 13 de la Fundación Miró acoge una oficina de búsqueda de patrocinadores para financiar una figura de cera de Yola Berrocal, personaje habitual de un panorama mediático cada vez más globalizado y musa de aquella cultura basura a la que últimamente se han dedicado varias exposiciones. La iniciativa es el elemento central de la exposición Fe y entusiasmo, una propuesta del artista Antonio Ortega (Sant Celoni, 1968), que se enmarca en el ciclo Ángulo de visión: 143º del que es comisaria Montse Badia.

Tras concebir el proyecto e inaugurar el viernes la oficina con la presencia estelar de Yola Berrocal, "que ha aceptado renunciar a los derechos de imagen y participa gratuitamente en el evento", dice Ortega, éste ha dejado la gestión del proyecto a un joven comisario, David Armengol, y dos estudiantes de Bellas Artes, Eva No Es y Lucía Moreno. Ellos se encargarán, explica, "de generar las estrategias y los trámites necesarios para financiar la figura de cera que, en caso de conseguir el capital necesario, se convertirá en una pieza artística de Ortega". De todas formas, aunque quisieran, los visitantes de la Miró no pueden participar en el proyecto, ya que éste busca exclusivamente patrocinio empresarial. "Les he aconsejado que se dirijan a las tabacaleras, que en este momento tienen graves problemas para promocionar sus productos", indica Ortega, responsable de actividades del Centro de Arte Santa Mónica. "No se trata de criticar el famoseo, sino de plantear una reflexión sobre la relación entre la promoción y la fama y sobre las formas de conseguirla. El artista debe generar un contexto y por ello necesita visibilidad. Sin el reconocimiento y el éxito las acciones del artista resultan ingenuas e incluso ridículas, por ello considero a Yola una metáfora de mi condición de artista", añade Ortega.

No es la primera vez que el artista busca patrocinio para proyectos insólitos. En Registro de esponsorización (2000) utilizó el presupuesto que le concedió la Fundación La Caixa para producir una exposición para patrocinar una cerdita llamada Lucy, a la que proporcionó alimento y atención veterinaria durante un año. En la Sala Montcada se expuso tan sólo la foto de Lucy junto a unas palabras de agradecimiento. Además, hasta el 13 de marzo, dos de las últimas obras de Ortega se pueden ver en la exposición Mucho tiempo en la Galería T4 (Ferlandina, 30). Se trata de dos inventos que el artista ha registrado: un cable telefónico al que no se puede hacer nudos y una correa de reloj antipulgas para usar durante las vacaciones en casas de turismo rural.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de febrero de 2004