Control estatal

La inversión ferroviaria, sin embargo, no dependerá sólo de las cuentas públicas. "El Estado no operará por sí mismo", aclara el subsecretario de Transporte Ferrovial, Julio Tito Montaña. "El Estado es el dueño de la infraestructura y de las decisiones, pero todo estará bajo la órbita de los concesionarios, fuertemente controlados y regidos por el Estado", agrega.

Los dos principales proyectos de ferrocarriles de mercancías radican en la ampliación del uso de la red del Belgrano Cargas, que atraviesa 13 provincias, y el resurgimiento del Trasandino Central, que serviría de vínculo entre Argentina y el Pacífico chileno. Ambos precisan una inversión de 460 millones de dólares.

El tren de pasajeros sólo iba a Mar del Plata, en la costa atlántica, y Tucumán, en el noroeste. Este año, después de más diez años de inactividad, volvió el ferrocarril a Rosario y Santa Fe, en el centro del país, y a Posadas, en el noreste.

El Gobierno planea seguir uniendo ciudades y calcula que se requieren hasta 400 millones de dólares para reparar vías en los próximos tres años. Necesita hacerlo para evitar que suceda lo mismo que con el regreso del tren a Posadas, que tarda 25 horas para recorrer 1.100 kilómetros y ya ha dejado varados a dos grupos de pasajeros que debieron terminar el recorrido en autobús. Como la definió el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, la resurrección de los rieles se ha convertido en una "gesta" para este Gobierno.

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