_
_
_
_
_
Crónica:FÚTBOL | Ida de los octavos de final de la Copa del Rey
Crónica
Texto informativo con interpretación

El Celta revive en Málaga

El equipo gallego olvida sus problemas ligueros y se impone con claridad al de Ramos

Muy bien le tienen que ir las cosas al Málaga en Balaídos la próxima semana para conseguir su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey. Ayer, ante un Celta que llegaba en estado comatoso tras el meneo que le dio el Deportivo la pasada jornada de Liga, el equipo de Juande Ramos dejó escapar una oportunidad espléndida para dejar encarrilada la eliminatoria. Y todo por la falta de concentración y la desgana de la que hizo gala durante todo el partido. Una actitud de la que se aprovechó un Celta que lo único que hizo fue especular y tratar de mantener el tipo cuando al Málaga le dio por apretar e intentar hacerse con el mando. Así pintaba el choque cuando en la segunda mitad, ante la desidia de medio equipo rival, Vagner se dio el lujo de controlar con tranquilidad un balón con el pecho, acomodárselo y propinarle un tremendo zapatazo lejano ante el que poco pudo hacer Calatayud. Un golpe que suponía la primera ocasión clara de peligro del Celta, que apenas si logró merodear por el área del Málaga en toda la primera mitad y que cuando lo hizo fue de forma descontrolada y sin peligro alguno.

01

MÁLAGA

CELTA

Málaga: Calatayud; Josemi, Fernando Sanz, Litos (Juanito, m. 6), Valcarce; Gerardo, Romero (Diego Alonso, m. 63), Miguel Ángel, Duda; Edgar y Salva.

Celta: Pinto; Méndez, Cáceres, Sergio, Israel; Jose Ignacio (Jesuli, m. 81), Ángel, Vagner, Giovanella; Jandro y Catanha (Milosevic, m. 75).

Goles: 0-1. M. 55. Vagner sorprende a Calatayud con un potente disparo lejano.

Árbitro: Pino Zamorano. Amonestó a Cáceres, Duda, Jandro y Berizzo.

Unos 9.000 espectadores en La Rosaleda. Partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey.

El gol de Vagner dejó al Málaga aún más apático. Si bien al final de la primera mitad mostró algo de empuje, sobre todo cuando Gerardo le pilló el aire al joven Israel y explotó esa vía para generar varias ocasiones de peligro y cuando Duda entró en juego, al Málaga se le hizo muy cuesta arriba verse en desventaja. Comenzó a mostrar los mismo síntomas que la pasada jornada de Liga le llevaron a caer ante otro desahuciado como la Real Sociedad. La imprecisión, los nervios y la falta de tino en el área, donde Salva sufrió la pegajosa presión de Cáceres y Giovanella, junto al alboroto que se vivía en las gradas -hubo lanzamiento de objetos- dejaron al Málaga al borde del colapso. Sólo el portugués Duda mostraba algo de tino ante Pinto, pero la suerte tampoco le acompañó y el que se cantaba como gol del empate acabó estrellándose en el larguero.

Las contadas ocasiones del Málaga se fueron espaciando conforme el Celta se centró en defender su valiosa ventaja y en tratar de sorprender a la contra al rival. Con Milosevic y Jesuli de refresco, las también esporádicas incursiones de los gallegos cobraron mayor peligrosidad, algo que se dejó sentir en la ya desquiciada defensa malagueña. Con el partido agonizando, Edgar tuvo dos oportunidades ante Pinto, ambas de factura defectuosa. Estas dos postreras intentonas del Málaga llevaron al Celta a dormir el partido mediante continuas faltas y pérdidas de tiempo, treta que acabó con las pocas fuerzas y ganas que aún mostraba el Málaga.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_