Reportaje:

Paisaje después del cambio climático

Si aumenta la temperatura, la vegetación predominante en Cataluña será la del Garraf

¿Cómo será el paisaje de Cataluña dentro de un siglo? Si se confirman las previsiones de cambio climático, el aspecto de las montañas y de los campos tendrá poco que ver con el actual. El aumento medio de temperatura que cabe esperar para los próximos años oscila entre 1 y 5 grados. Si, con suerte, nos colocamos en la banda baja del aumento, los cambios no serán tan evidentes. Pero si la temperatura aumenta en 4 o 5 grados a lo largo de este siglo, los cambios en el paisaje pueden ser brutales.

Para empezar a prever lo que se nos viene encima, Xavier Font y Neus Nualart, investigadores de la Universidad de Barcelona, acaban de simular la distribución futura de la vegetación en un contexto de cambio climático. Los resultados indican que las plantas propias del bosque mediterráneo, y que actualmente medran en altitudes bajas, podrían potencialmente colonizar casi todo el territorio, incluyendo buena parte del Pirineo.

Las condiciones climáticas más cálidas van a favorecer a los vegetales que mejor soportan la sequía estival. Potencialmente, las encinas y los arbustos mediterráneos van a ganar terreno en zonas como el Pallars, la Ribagorça o la misma Val d'Aran. La expansión se verá favorecida porque "las zonas del interior pueden tener condiciones menos continentales que las actuales", según Xavier Font.

El problema es, sin embargo, más complejo que una simple sustitución de unos árboles por otros porque el cambio climático va a ser tan rápido que los bosques no van a tener tiempo de desplazarse a nuevas áreas. Cuando se produjeron las glaciaciones, por ejemplo, se estima que los bosques migraron de latitud hacia el sur a velocidades del orden de 1 kilómetro al año. Pero ahora "Cataluña puede tener el clima de Alicante antes de un siglo", según Jaume Terrades, catedrático de Ecología de la UAB.

Obviamente, no es posible que las unidades vegetales propias del levante migren al norte en tan poco tiempo, máxime cuando la continuidad del territorio está interrumpida por todo tipo de infraestructuras.

Terrades no es muy optimista sobre el futuro de los bosques catalanes: "El paisaje predominante del futuro se va a parecer al que hoy tenemos en el Garraf o el Cap de Creus"; o sea que la vegetación arbustiva dominarán sobre los actuales bosques. Terrades asegura que el fuego será el gran elemento modelizador del paisaje: "Los veranos son cada vez más cálidos, el número de días de riesgo aumenta y cada vez hay más incendios forestales en todo el Mediterráneo".

Un modelo de simulación preparado por Carles Gracia, investigador de la Universidad de Barcelona, apunta en la misma dirección: el aumento de la evaporación debida al cambio climático va a originar que la humedad disponible en el suelo disminuya un 25%. Como consecuencia, muchos de los actuales bosques situados en las regiones más secas o de suelos más pobres pueden sencillamente desaparecer en las próximas décadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de diciembre de 2003.

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