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Difícil consenso ante la crisis del Pacto de Estabilidad

Las sospechas de que el ataque franco-alemán del pasado martes contra el Pacto de Estabilidad (lo dejaron "en suspenso") iban a dificultar aún más las complicadas negociaciones sobre el proyecto constitucional europeo se vieron ayer totalmente confirmadas en Nápoles. En nombre del Gobierno holandés, fue el secretario de Estado, Atzo Nicolai, en ausencia del ministro de Exteriores, quien lanzó el primer aviso antes de pasar a discutir sobre la Constitución: "Lo ocurrido es muy grave. Las reglas son para cumplirlas y deben ser iguales para todos, pero realmente son diferentes para los grandes". "Es muy lamentable", añadió la ministra austriaca Benita Ferrero-Waldner.

Holanda y Austria, junto con España y Finlandia, fueron los únicos países que el martes votaron en el Consejo de Ministros de Finanzas (Ecofin) contra la componenda lanzada por París y Berlín para eludir el castigo por incumplir el Pacto con sus elevados déficit públicos y que finalmente fue aprobada. "Las reglas deben cumplirse y hay que aplicarlas de igual manera a todos", dijo después la española Ana Palacio ante los periodistas. El malestar de los holandeses llegó tan lejos que Nicolai llegó a exigir ante sus colegas que la Constitución europea incluya un artículo en el que se diga que los compromisos y las reglas deben cumplirse. "Parece que eso es obvio y no es necesario. Está en la misma naturaleza de las leyes", comentó Palacio.

"El espíritu y la letra"

Obviamente, los representantes francés y alemán hicieron el planteamiento opuesto. Según ellos, el Ecofin ha respetado "el espíritu y la letra" del Pacto de Estabilidad. Para cortar la discusión, el ministro italiano, que presidía la reunión, Franco Frattini, propuso discutir la cuestión durante la cena. Pero no calmó los ánimos. La delegación austriaca dejó en el aire, como ya lo había hecho el día anterior su canciller, Wolfgang Schüssel, la posibilidad de que los máximos líderes europeos aborden en la cumbre del 12 y 13 de diciembre en Bruselas "algunas propuestas" para superar la grave crisis institucional en la que ha entrado Europa desde el martes. El ministro francés de Finanzas, Francis Mer, ya ha planteado la posibilidad de modificar el contenido del Pacto dentro de dos años.

Pese a las discrepancias internas, Frattini afirmó ayer que Italia mantiene que el proyecto constitucional se respete en dos puntos clave al respecto: las alertas por déficit excesivo las lanzará directamente la Comisión al Estado afectado, sin pasar por el Ecofin, y éste tendrá que rechazar por unanimidad (no por mayoría, como ahora) las recomendaciones que haga el Ejecutivo comunitario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de noviembre de 2003