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Entrevista:ENRIQUE BELTRÁN | Fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia

"No soy partidario de las macrocárceles"

Iba para juez, pero un consejo a tiempo le condujo a fiscal. Después de 43 años de ejercicio, se jubila en pocas semanas. Es incapaz de poner número a las acusaciones hechas y a las visadas desde que en 1960 accediera a fiscal en Badajoz. Dos años después ya estaba en Valencia y desde 1987 es fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) valenciano. Admite que ha podido cometer errores, que no confiesa. El caso más doloroso para Enrique Beltrán fue el de Alcàsser. El más complicado, el de la presa de Tous. E el más voluminoso, el del fraude inmobiliario de Nueva Esperanza. Cree que hay gente de naturaleza mala, duda que las cárceles reinserten, insinúa que conviene modificar los beneficios penitenciarios y el cumplimiento de las penas, no le gusta la Ley Penal del Menor. Duda sobre la conveniencia de que parejas del mismo sexo adopten hijos. y lamenta no haber dedicado más tiempo a Concha, su mujer desde hace 43 años, también de Almassora, con la que ha tenido dos hijos que no han seguido sus pasos. Firmó tres penas de muerte "por obligación" ("no cabía otra cosa, así me lo decía mi jefe, y por fortuna no se aplicó ninguna"). Se define como progresista "sin exagerar", su película es Capitanes intrépidos, sus actores Spencer Tracy y Katherine Hepburn -entiende su apasionada historia de amor-, es maniático del orden, cumplió 70 años hace poco más de un mes y al acabar diciembre, acabará su carrera.

"La edad fijada en la Ley Penal del Menor es una auténtica aberración"

Pregunta. ¿Pleitos tengas y los ganes?

Respuesta. Y "vale más un mal arreglo que un buen pleito".

P. ¿No hay ni arreglos ni buenos pleitos?

R. Las cosas han cambiado mucho y muy rápido. Hay más celeridad y más litigiosidad. Hoy, pasa uno por la calle, tropieza con otro y le dice: "Nos veremos en el juzgado". Es terrible.

P. ¿La Justicia es justa?

R. Desde mi sitio creo que la Justicia es justa, eso no quiere decir que no haya habido errores, por eso existen los recursos. Suelen decir que la gente confía menos en la justicia ahora que antes, pero antes la gente procuraba arreglar las cosas y ahora no, va todo a los tribunales. Las amigables composiciones, los arbitrajes, van cada vez a menos. La gente es más libre, consume más alcohol... tal vez eso tenga que ver con el aumento de la delincuencia. No sé. El desarrollo es bueno pero se cobra su precio.

P. ¿Qué error es suyo?

R. Me habré equivocado, claro. La comodidad del fiscal es que no decide, pide. Si la sala absuelve a una persona que uno acusa, pues ha habido un error.

P. ¿Hubo errores en el caso Alcàsser? ¿Se sabe todo?

R. Es el caso más doloroso que he vivido como persona, como fiscal, como padre... Ha sido el caso que más me ha lacerado. No sé si sabe todo. Mi impresión es que Miguel Ricart contribuyó al cirmen, tal como ha sido condenado, que Antonio Anglés llevó a cabo los actos y que no se excluye, como dije en la calificación y recogen las sentencias, que hubiera más gente.

P. ¿Merece Ricart el segundo grado?

R. Ricart actuó por miedo pero pudo haber rechazado la participación en aquellos hechos horribles. El malvado era Anglés, pero Ricart sabía lo que hacía. No me parece que convenga darle el segundo grado. Soy un chapado a la antigua, el Código Penal se llama como se llama, hace referencia a la pena, y tiene más veces la frase "será castigado" que artículos. La pena es un castigo en proporción a los hechos, y supone la privación de unos derechos. Hay momentos en que la maldad del hecho es tan grande que la pena tiene que producir aflicción, y a través de eso procurar la enmienda, la reinserción, imponer el miedo como camino para la disuasión.

P. ¿La prisión rehabilita?

R. Dudosamente. Tiene que tener muy buena voluntad el condenado. Hay delitos que no necesitan rehabilitación porque son accidentales. Pero el que ha robado 25 veces o sin ser drogadicto ha sido detenido 15 veces por vender droga es dudosamente rehabilitable, y en las condiciones en las que están las prisiones... No soy partidario de las macrocárceles. Picassent es un error. ¿Cómo se va a rehabilitar a 3.000 presos mezclados por delitos distintos? Deberían ser pequeñas, con funcionarios muy cualificados y presos por idénticos delitos. Resocializar a todos es imposible, a algunos no les da la gana, hay delincuentes sin remedio. Pero no por eso voy a llegar a las tesis de inocuización, de reclusión permanente, del italiano Rafael Garofalo, uno de los fundadores del positivismo italiano.

P. ¿Propone una reclusión perpetua?

R. No, la prisión perpetua es una animalada. Pero beneficios penitenciarios de forma temprana para determinados delitos, tampoco

Hay que corregir penas, hay delitos contra la libertad sexual, por ejemplo, que creo que no están suficientemente castigados, y otros que están demasiado penados. Revisaría las penas.

P. No podrá visar la calificación del fiscal en el caso de la hepatitis C. ¿Qué cree que pasó?

R. Creo que es una imprudencia grave profesional, temeraria, más que un dolo eventual.

P. ¿Mantiene sus críticas a la Ley Penal del Menor?

R. Absolutamente, no entiendo cómo a los 14 años uno puede testar, a los 16 puede contraer matrimonio y adquirir patria potestad, puede ser testigo en un asunto y respecto de un delito ser niño hasta el día antes de cumplir los 18. Es una aberración. La ley, en la edad penal, está equivocada, y como se hacen las cosas empezando por el tejado, sin medios todo es mucho peor de lo que podía ser.

P. ¿Es independiente el poder judicial del político?

R. En las decisiones sí, en los nombramientos no tanto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de noviembre de 2003