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El PSOE abre una comisión de investigación en Estepona sobre 'las presiones' del PP a Rosa Díez

La secretaria socialista de Málaga desautoriza el pago de sueldos con donaciones de empresas

Dos años después de la moción de censura que rompió su coalición municipal, el PSOE ha decidido atacar a fondo al PP en Estepona y apunta al máximo dirigente popular de Málaga, Joaquín Ramírez. El alcalde Antonio Barrientos anunció ayer que está preparando la base jurídica para que el próximo pleno apruebe la creación de "una comisión de investigación que aclare las acusaciones de la ex alcaldesa Rosa Díez, quien afirmó el pasado viernes que ha sufrido presiones del presidente de su partido para apoyar un convenio firmado con Jesús Gil Marín". Barrientos añadió que enviará los resultados a la Fiscalía.

Barrientos anunció que enviará los resultados de la comisión de investigación a la Fiscalía "para que esclarezca los hechos". Se refería a la acusación que lanzó el viernes la ex alcaldesa Rosa Díez insinuando que había recibido presiones del Partido Popular para apoyar una trama inmobiliaria. Díez atribuía estas supuestas presiones al presidente provincial del PP, Joaquín Ramírez. La ex alcaldesa llegó al cargo hace dos años, tras una moción de censura contra el gobierno cuatripartido anti Gil formado en Estepona en 1999, y perdió la Alcaldía en las pasadas elecciones municipales. En el pleno del pasado viernes 7 de noviembre se pasó al grupo mixto, después de haber abandonado el PP el día martes, día 4.

El actual alcalde, Antonio Barrientos, que ofreció una conferencia de prensa en compañía de la secretaria general del PSOE de Málaga, Marisa Bustinduy, dijo que no quería "acusar a nadie, pero ante la gravedad de las declaraciones, queremos exigir el esclarecimiento de lo ocurrido". Barrientos leyó las declaraciones de Díez en las que explicaba que el presidente provincial de su partido "presionó" a los concejales populares "para que votaran en contra de la subasta pública de una parcela de 35.000 metros cuadrados, ubicada en el puerto deportivo".

En su relato añadió que "la ex alcaldesa se sintió humillada, insultada y amenazada, y llegó incluso a temer por su vida". El alcalde negó que hubiera tenido algún tipo de conversación o pacto con la persona que le arrebató el cargo en noviembre de 2001 y a la que sustituyó este verano. Y descartó la posibilidad de algún acuerdo posterior: "Tenemos el apoyo de un gobierno sólido y ese panorama no ha cambiado, el que ha cambiado es el panorama de la oposición, con la marcha de Rosa Díez al grupo mixto en el último pleno municipal".

Preguntados por el pago a empleados municipales con 300.000 euros donados por la constructora cordobesa Prasa, Barrientos explicó que "las aportaciones económicas voluntarias están contempladas en la Ley de Haciendas Locales" y que "el consistorio ha renegociado convenios urbanísticos pactados por el PP, con unos ingresos suplementarios de 9 millones de euros". Sin embargo, Marisa Bustinduy, dijo que "aunque no es ilegal, esta no es la fórmula más adecuada". La secretaria socialista agregó que ya había advertido al alcalde de que este procedimiento "no debe ser utilizado en más ocasiones", aunque no olvidó subrayar que "el PP denuncia algo que ellos han hecho cuando estaban en el poder; si hay una ilegalidad, que la denuncien". Barrientos, incómodo por la intervención de la dirigente de su partido, quiso matizar sobre las donaciones que "dependen de que persigan u obtengan fines inmorales o no". En ese sentido añadió que "fue una chorizada, durante el mandato del PP, la donación de 600.000 euros que hizo Pedro Román [primer teniente de alcalde de Marbella cuando Jesús Gil ganó las elecciones en 1991] para que le recalificaran una superficie construida de 6.880 metros cuadrados por 20.575 metros en primera línea de playa".

En cuanto al anuncio del PP de Estepona de que impugnarán los presupuestos municipales ante los tribunales, por "irregularidades manifiestas", al alcalde consideró que los populares "sólo intentan desviar la atención en vista de lo que se les viene encima; en cuanto que tienen una crisis tratan de sacar una cuestión que obstaculice la actuación del equipo de gobierno". Marisa Bustinduy agregó que el PP "tiene una pataleta tremenda" por lo que está pasando en sus filas en Estepona y criticó a Ramírez por limitarse a "negar las acusaciones, sin demostrar nada y anunciar a bombo y platillo una querella que no sabemos si ha formalizado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 2003