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Encierro-protesta por el cierre de un teatro de Lavapiés

El local carece del necesario permiso de apertura municipal

Los integrantes de la sala Teatro Independiente Sur (TIS), situada en el céntrico barrio de Lavapiés, protagonizaron ayer una jornada de protesta por la decisión del Ayuntamiento de ordenar el cierre del local. El Consistorio señaló en un comunicado que "la sala ejerce su actividad sin estar en posesión de las preceptivas licencias de apertura y/o funcionamiento". Las alegaciones presentadas por los responsables de la sala fueron desestimadas por el Ayuntamiento.

"El que decrete el cierre de un teatro independiente es un verdugo". El mensaje de protesta, desplegado en un cartel, resumía ayer los sentimientos de rechazo de los integrantes de la sala de Teatro Independiente Sur (TIS), que anoche se declararon en una concentración "indefenida" ante la orden de cierre del local decretada por el Ayuntamiento.

Pero, según el comunicado oficial, "la sala ejerce su actividad sin estar en posesión de las preceptivas licencias de apertura y/o funcionamiento". Las alegaciones presentadas, dice el documento, fueron desestimadas por la administración municipal.

La sala alternativa TIS fue abierta a principios del año pasado en una antigua cerrajería, en un espacio de 250 metros cuadrados, y está ubicada en el número 11 de la calle de la Primavera, en el céntrico barrio de Lavapiés.

Desde entonces, el sitio ha servido de academia de teatro para profesionales y aficionados, y en sus tablas se han realizado cerca de 300 funciones de compañías de Irlanda, España, Francia, Brasil, Colombia y Venezuela, según María del Carmén Benítez, directora de TIS.

Trámites de licencia

"Hemos hecho un gran esfuerzo con nuestros propios recursos para difundir la cultura en esta zona deprimida", aseguró ayer Benítez, "es verdad que aún no tenemos la licencia, pero hace tres meses la tramitamos y, hasta el momento, no nos han dado una respuesta. Lo que sí han hecho es enviarnos directamente la orden de cierre. Eso no lo entendemos".

En su comunicado, el Ayuntamiento hace alusión a los testimonios de unos vecinos que se quejaron por el ruido y el humo de tabaco que salía de la sala. Sin embargo, la directora de TIS señaló que el lugar fue insonorizado hace un mes. "Antes escuchábamos todo lo que allí acontecía, y el olor a tabaco nos incomodaba. Ahora no tenemos molestias", señaló una vecina del edificio.

Los rostros de unas 50 personas que llegaron hasta la sala TIS reflejaban angustia. Algunas recogieron firmas por todo el barrio para evitar que el Ayuntamiento haga efectiva la medida, que estaba prevista para ayer en la tarde. Anoche, sin embargo, la policía aún no se había acercado al sitio. Unas 50 personas, entre representantes del mundo cultural y vecinos de Lavapiés, se encerraron en la sala y presenciaron la obra Mujeres muertas, de la compañía TIS, bajo la dirección de Diego Bergier.

"Éste es un espacio digno con el que se puede disminuir la marginalidad en el barrio, y ahora, el Ayuntamiento quiere cerrarlo. ¿Por qué?", se preguntaba una actriz. "Hablan de crear empleo y lo primero que hacen es cerrar el sueño de una futura gran empresa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de noviembre de 2003