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Reportaje:

Cirujanos en precario

La XIV Reunión Nacional de Cirugía que aborda, entre otros aspectos, la situación de estos especialistas

Tradicionalmente, las plazas de cirujanos en formación eran las que primero se acababan.

Los estudiantes que mejor nota obtenían en los exámenes para médicos internos residentes (mir)

eran los que elegían un periodo de formación como cirujano en un hospital para formarse en esta especialidad. Sin embargo, esta tendencia ha sufrido un cambio que ha llamado la atención a los cirujanos españoles. La situación no es tan alarmante como la que se ha detectado en paises europeos de nuestro entorno, pero mereció una reflexión por parte de los cirujanos que se reúnen en el Palau de Congressos de Valencia hasta el viernes en la XIV reunión nacional organizada por la Asociación Española de Cirujanos.

Uno de los problemas de fondo son los salarios que perciben estos especialistas, como apuntó ayer

el presidente del Comité Organizador, Ramón Trullenque, quien comentó que los

cirujanos españoles están peor pagados que los portugueses o franceses y cobran la mitad que los alemanes. Pero, además, tras su periodo de formación, lo normal es que estén varios años trabajando en condiciones de precariedad laboral con contratos temporales limitados a horarios determinados o guardias "que no firmaría ningún obrero metalúrgico". Si a ello añadimos que hay otras especialidades más fáciles de aprender, con menos riesgos de demandas judiciales y salarios similares, la situación que atraviesa la especialidad es mucho más comprensible. Trullenque hizo hincapié en la dureza de la cirugía "que exige estudiar mucho porque los conocimientos tienen una validez de dos o tres años y si el médico no se pone al día se queda obsoleto en cinco años". Por ello, se entiende que en Francia, sólo ocho mir solicitaran una especialización en cirugía. El mismo diagnóstico trazó el presidente de la AEC y director médico del hospital de Bellvitge, Eduardo Jaurrieta, aunque apuntó que la situación en España no es tan preocupante como en otros países europeos y "está mejorando". Pese a ello, destacó la bolsa de cirujanos con contratos basura, unos 200 de los

entre 5.500 y 6.000 cirujanos que hay en toda España.

La situación en la que se encuentra esta especialidad y su comparación con el resto de países de nuestro entorno es sólo una parte de los contenidos del congreso. Otros de los frentes del encuentro es el que abordará el desarrollo de las aplicaciones informáticas en los quirófanos y sus repercusiones en los enfermos y los especialistas. El primer paso en este camino son los llamados quirófanos inteligentes, integrados por unos equipos en los que gran parte de la información que reciben los médicos pasa por un ordenador que recibe y procesa los datos del enfermo, además de que permite al especialisata adecuar las condiciones ambientales del quirófano a su gusto.

A la sesión inaugural acudió el consejero de Sanidad, Vicente Rambla, quien destacó la necesidad de aplicar en las instituciones sanitarias la "gestión clínica", una forma de gestión dirigida a implicar a los profesionales sanitarios en la toma de decisiones y ayudar a optimizar los recursos. Rambla afirmó que la gestión clínica, sobre la que incidieron también sus antecesores pero que no se ha llegado a poner en marcha, es "una ambiciosa tentativa para mejorar los patrones de gestión anteriores" y "un intento de crear un nuevo estilo de dirección, que involucre mucho más a los profesionales en la labor que habitualmente realizan gestores y responsables institucionales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de octubre de 2003