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Un cazador muere en Bejís el primer día de caza al caer y dispararse su escopeta

Territorio abre 13 expedientes a 'paranyers' por desafiar la ley

La temporada de caza tuvo ayer un triste comienzo en Castellón. Un cazador murió en el término municipal de Bejís, después de que se le disparara la escopeta de forma fortuita. R. M. B., de 48 años, falleció sobre las 8.45 horas de la mañana por la perforación intestinal provocada por la bala. Mientras, los cazadores del parany desafiaron la ley y salieron a practicar de forma masiva esta modalidad prohibida de caza.

Según relataron testigos presenciales, R. M. B., natural de Teruel y residente en Tavernes Blanques, había alcanzado una perdiz y en el camino hasta su pieza se encontró con un pequeño muro que tenía que superar. Como consecuencia de la lluvia caída a primeras horas de la mañana, resbaló y cayó, momento en el que se le disparó la escopeta. El tiro le alcanzó en el abdomen y los facultativos trasladados al lugar nada pudieron hacer por salvarle la vida. El fallecido había ejercido de secretario en el Ayuntamiento de Bejís.

La apertura de la temporada de caza se hubiera abierto también ayer para los paranyers. Sin embargo, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana declaró esta práctica de caza como ilegal ya que se consideró "no selectiva y masiva". Aún así, los paranyers, que han recurrido el fallo ante el Tribunal Supremo, ya manifestaron su intención de salir a la práctica de esta tradicional modalidad, amenaza que cumplieron ayer en muchos casos. Según fuentes de la Consejería de Territorio, de la que depende Medio Ambiente, durante la jornada de ayer se iniciaron 13 expedientes en instalaciones preparadas para la caza del tordo. Traiguera, Canet, Vall d'Alba, Vilafamés, Tales y Betxí fueron los municipios en los que se presentaron las denuncias a las que habrá que unir las impuestas por el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Según las mismas fuentes, en la zona norte de la provincia de Castellón se decomisaron tordos, mientras que en varias de las instalaciones denunciadas incluso se hallaron reclamos artificiales, que estaban prohibidos incluso antes de la sentencia del TSJ.

Territorio tiene censados en la provincia de Castellón 2.408 puestos de caza con parany, aunque fuentes de la consejería aseguraron ayer no haber realizado ningún despliegue adicional por esta causa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de octubre de 2003