Ford suprime 3.000 empleos en Bélgica y estudia concentrar la fabricación en España y Alemania

Al margen del drama humano de 3.000 trabajadores, muchos de los cuales estaban ligados a la fábrica de Genk casi por tradición familiar, el mazazo repercutió en el Gobierno federal.El primer ministro, el liberal flamenco Guy Verhofstadt, se reunió con el director de operaciones de Ford-Europa, Lewis Booth, y después con los sindicatos, que anunciaron movilizaciones. Ayer quedó paralizada toda actividad en la fábrica.


























































